🚨LAS CALETAS EN OASIS BEACH
YUSMARY ESPINOZA, ESPOSA DEL ALMIRANTE GUSTAVO ROMERO MATAMOROS, DIRECTOR DE LA POLICIA DE LA GUAIRA (MUERTO EN EL EDIFICIO).
AMENAZÓ AL TOPO MEXICANO HUMBERTO ESTRADA EL CUAL TUVO QUE REGRESAR A MEXICO Y LO CUENTA TODO A CONTINUACION.
#venezuela #venezolanos #terremoto #laguaira
Qué puede esperar el noble estado Vargas y sus ciudadanos? Más inoperancia, gran fracsso propaganda política. Reciclar a Jackeline Farias para administras recursos del Estado no es garantía de nada.
𝐋𝐨𝐬 𝐄𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐔𝐧𝐢𝐝𝐨𝐬 𝐠𝐚𝐧ó 𝐥𝐚 𝐠𝐮𝐞𝐫𝐫𝐚: 𝐥𝐚𝐬 𝐫𝐞𝐯𝐞𝐥𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐦𝐚𝐧𝐝𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐉𝐞𝐬ú𝐬 𝐑𝐨𝐦𝐞𝐫𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐚𝐜𝐮𝐝𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐭𝐚𝐛𝐥𝐞𝐫𝐨 𝐯𝐞𝐧𝐞𝐳𝐨𝐥𝐚𝐧𝐨
Elizabeth Sánchez Vegas | Venezuela Late
En medio del luto y el dolor que dejaron los dos terremotos que golpearon a Venezuela y en plena transición tras la captura de Nicolás Maduro, el espacio Venezuela Late del 5 de julio de 2026 ofreció algo más escaso y necesario que la solidaridad: claridad estratégica sin filtros.
Hubo una frase que atravesó como un rayo la conversación de esa noche, y que resume mejor que ninguna otra el tono con el que se desarrolló: “Hubo una guerra, y la guerra la ganó los Estados Unidos”. La dijo, sin rodeos, el comandante retirado de la Marina de Estados Unidos Jesús Daniel Romero, hijo de piloto de la Fuerza Aérea Venezolana y madre estadounidense, 37 años de servicio combinado entre las armas y la diplomacia, autor de dos investigaciones de referencia sobre narcotráfico transnacional y una de las voces con mayor acceso a fuentes de inteligencia sobre el hemisferio.
Durante casi dos horas, Romero desmontó, pieza por pieza, el relato con el que muchos venezolanos intentan explicarse lo que ocurre en el país desde la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero. No vino a consolar. Vino, según sus propias palabras, a hablar “sin sentimientos, sin emociones, sin meter el factor humano” y lo hizo. Esto es lo que dijo, ordenado para que nada se pierda.
Romero insistió en fijar primero la lente correcta. Todo lo que ha ocurrido en Venezuela en el último año y medio, explicó, se deriva de la Estrategia de Defensa Nacional 2025–2026 de la administración Trump, que identificó al Cartel de los Soles y al Tren de Aragua como amenazas directas a la seguridad de Estados Unidos. No fue, subrayó, una decisión tomada por afecto hacia el pueblo venezolano ni por indignación moral ante el chavismo: fue una respuesta a un daño interno, medible, en territorio estadounidense.
Ese daño tiene nombre y cifras. En su primer libro, El vuelo final: la reina del aire, Romero documentó una red de más de mil aeronaves que despegaban principalmente desde el Catatumbo y Apure para introducir droga en Centroamérica y el Caribe con destino final a EE. UU. Miles de muertes por sobredosis en territorio norteamericano, sumadas al elemento criminal que trajo consigo una porción de la migración venezolana, miembros comprobados del Tren de Aragua, según afirmó tener evidencia plena, fueron, en su relato, el detonante real.
Para ejecutar la operación que culminó con la captura de Maduro, el gobierno estadounidense tuvo que sustentar jurídicamente su actuación bajo las autoridades de los Títulos 10 y 50 del Código de Estados Unidos, marco legal que distingue entre operaciones militares y de inteligencia y que, según Romero, poca gente fuera del círculo especializado comprende realmente.
Uno de los giros más agudos de la noche fue su insistencia en que Venezuela no es el centro del ajedrez, sino una ficha dentro de él. Según Romero, la operación venezolana está entrelazada con los objetivos que la administración Trump se trazó respecto a Irán, y con un calendario político doméstico muy concreto: las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos, con un barril de petróleo que llegó a cotizarse en 124 dólares y una necesidad urgente de bajar el precio de la gasolina en los surtidores.
“Los Estados Unidos no está haciendo esto por Venezuela ni por usted ni por mí, lo está haciendo primero y principal por los intereses norteamericanos”, esa fue, en sus palabras, la clave para entender cualquier decisión que a simple vista parezca contradictoria.
Y sobre las contradicciones aparentes, el presidente diciendo una cosa y el Secretario de Estado otra, Romero fue tajante: no son fallas de comunicación, son parte deliberada de la estrategia.
Romero fue explícito en reconocer que la Casa Blanca no tenía en sus planes los dos terremotos devastadores que golpearon a Venezuela. Señaló que Estados Unidos buscaba llevar a cabo esta transición con el mínimo derramamiento de sangre y la mínima destrucción posible, y que los terremotos, sin que nadie lo hubiera diseñado así, terminaron contribuyendo a ese objetivo.
Aquí llegó una de las revelaciones más contundentes de la noche. Romero sostuvo, con la autoridad de quien trabajó casos de narcotráfico de alto perfil, que Delcy Rodríguez fue la fuente que entregó a Estados Unidos la información que permitió capturar a Nicolás Maduro. No estaba en Caracas el 3 de enero: se encontraba fuera del país y fue la propia administración estadounidense la que gestionó su regreso para que condujera la negociación ya pactada.
El mecanismo, según explicó, fue meticuloso: para poder pagarle una recompensa de 50 millones de dólares, Washington necesitaba primero removerla de la lista de sanciones de la OFAC; no se le puede pagar un reward a alguien sancionado y ella, a cambio, tuvo que abrir su situación financiera completa y entregar el dinero de sus cuentas. Esa es, en su lectura, la explicación real de por qué Delcy sigue en pie mientras Maduro está preso: ella tenía algo que ofrecer y lo ofreció.
Un dato que Romero destacó como prueba indirecta: Jorge Rodríguez, hermano de Delcy, sigue sancionado por Estados Unidos. En su interpretación, eso no es un descuido sino una palanca: se mantiene la presión sobre él hasta que ambos “cumplan su parte” del acuerdo.
Sobre Diosdado Cabello, Romero fue igual de directo, aunque con más cautela en las certezas. Dijo percibir un cambio de comportamiento evidente respecto al Diosdado que conoció en intercambios públicos previos. Recordó haberlo alentado abiertamente en su propio programa, sin saber que también aparecería en el de Cabello, advirtiéndole que si no negociaba con un bufete estadounidense terminaría entregado a la justicia norteamericana por la recompensa que pesa sobre su cabeza. Señaló que este no es el mismo Diosdado Cabello del 3 de enero.
Su lectura de fondo: los tres, Nicolás, Delcy y Diosdado, llevarían, en distintos grados, algún tipo de negociación con fiscales estadounidenses. No en el sentido de “irse limpios”, aclaró, sino bajo la lógica de la conspiración: en el sistema legal de EE. UU., una vez formulada una acusación, hay que enfrentar el cargo, aunque se colabore. Delcy y Jorge, dijo, encajan como coconspiradores dentro del caso narco-estatal contra Maduro, sepan o no que ocupan formalmente ese lugar.
Su pronóstico, con las reservas de quien no tiene “bola mágica”: algo grande se avecina y terminará en una de dos vías, la salida de Delcy o la entrega efectiva del poder por parte de Diosdado.
La imagen del encargado de negocios estadounidense, John Barrett, conversando amistosamente con Diosdado Cabello durante la despedida de los equipos de rescate generó un profundo malestar en gran parte de la audiencia. Romero, que ya había manifestado públicamente en X su desacuerdo con comentarios anteriores de ese mismo diplomático, explicó el trasfondo operativo y legal: Estados Unidos puede prestar asistencia militar humanitaria internacional al amparo del Título 10 del Código de Estados Unidos, particularmente de las secciones 401 y 404. Bajo ese marco, Washington trabaja con quien ejerce autoridad efectiva en el terreno durante una emergencia humanitaria, sin que eso implique un aval político ni una relación de cercanía con el régimen.
Su argumento fue pragmático: cuando hay miles de venezolanos que necesitan rescate, no se puede generar caos por no coordinar con las autoridades locales de facto. Entendió que la imagen genera resentimiento, pero insistió en que no se gestionan los sentimientos individuales cuando lo que está en juego es evitar un desastre mayor para las familias venezolanas que requieren ayuda inmediata.
Frente a la idea de que un posible levantamiento, impulsado por la frustración y el dolor tras los terremotos, podría evitarse si María Corina Machado regresara a canalizar esa energía popular, Romero se mostró escéptico. Dijo no ver indicios de que el pueblo venezolano vaya a salir a las calles: no lo hizo el 3 de enero, no lo hizo durante el terremoto, y con más de mil efectivos estadounidenses de fuerzas especiales en suelo venezolano, tampoco lo ha hecho ahora. Su pregunta de fondo fue directa: ¿cuándo es suficiente para que la gente salga simplemente a manifestar su voluntad? Fue más allá al recordar que ya el año pasado, en septiembre, había advertido públicamente que no se pidiera la entrada del Departamento de Guerra de EE. UU. a Venezuela, porque conocía de primera mano las consecuencias de activar esa maquinaria: “cuando los Estados Unidos empieza a mover este gran monstruo, no lo puede parar”.
Sobre la líder opositora, Romero fue enfático en un punto que generó cierta tensión con las conductoras: ella tiene todo el derecho a regresar a Venezuela cuando lo considere prudente, sin necesidad del permiso de nadie. Dijo discrepar de la propia administración estadounidense en cuanto a condicionar ese regreso.
Reveló, además, que fue el propio gobierno de EE. UU. el que pagó los vuelos que la sacaron de Venezuela rumbo a Noruega para recibir el Premio Nobel, y que Washington tiene un interés genuino en que ella regrese. Que se le haya negado la entrada en cierto momento, explicó, respondería más a un cálculo de tiempos que a una ruptura de fondo entre ella, el Departamento de Estado y la Casa Blanca. Descartó, en ese sentido, que existan fisuras reales en ese triángulo.
Uno de los datos más inquietantes de la noche: según Romero, los efectivos estadounidenses desplegados en territorio venezolano no son infantería de marina ni infantería del ejército, como en la invasión de Panamá, sino fuerzas especiales, y en buena parte, Fuerza Delta, la misma unidad que lideró la operación que capturó a Maduro el 3 de enero.
Más revelador aún: al observar la infraestructura que Estados Unidos ha instalado en el aeropuerto de Maiquetía, Romero dijo no percibir una presencia temporal, sino las bases de algo semipermanente. Su hipótesis, planteada con cautela pero sin ambigüedad: Washington podría estar ya trabajando directamente con la Fuerza Armada venezolana, bajo tutela estadounidense, para garantizar el orden el día en que se requiera una salida de fuerza en las calles.
Ante la pregunta sobre la llegada de Bernardo de la Espriella a la presidencia colombiana en agosto, Romero fue optimista pero matizado. Cualquier escenario, dijo, sería mejor que la gestión de Gustavo Petro, a quien acusó de haber permitido el crecimiento descontrolado de los cultivos de coca, 330.000 hectáreas según los últimos datos que conoce, posiblemente más ya y de haber cedido el control de zonas clave, como el llamado “área de distinción” en el Catatumbo, que en la práctica se convirtió en una autopista para enviar cocaína colombiana hacia Venezuela y de ahí a Centroamérica, el Caribe, Europa y África.
Dato que pocos recordaban: fue la propia administración Biden, al iniciar su relación con Petro, la que decidió suspender el monitoreo satelital de cultivos de coca que Estados Unidos mantenía históricamente, una decisión que Romero dijo no comprender hasta hoy.
No espera, sin embargo, un enfrentamiento militar directo en la frontera entre el nuevo gobierno colombiano y las tropas estadounidenses en Venezuela: los narcotraficantes, explicó, evitan el contacto armado directo con fuerzas norteamericanas. Sí, prevé fricciones entre el Ejército colombiano fortalecido y las organizaciones criminales, y una Colombia dispuesta a alinearse con los intereses de Washington y, eventualmente, a coordinar con las propias fuerzas armadas venezolanas.
Romero no evitó la crítica hacia la administración anterior. Recordó, con evidente indignación, cómo mientras él y otros dedicaron años a capturar a figuras como “el Pollo” Carvajal o Cliver Alcalá, la administración Biden, a través de Juan Sebastián González, llevó adelante negociaciones que terminaron en la liberación de los llamados “narcosobrinos” y el regreso de Alex Saab a Venezuela. Dijo haber denunciado esto formalmente ante congresistas y senadores republicanos de Florida, e incluso reveló que la propia administración Biden bloqueó su testimonio ante el Congreso en mayo de 2024 sobre la amenaza aérea contra Estados Unidos.
Quizás el momento más categórico de toda la noche llegó cuando se le preguntó por la legitimidad del gobierno de facto de Delcy Rodríguez frente a la Constitución venezolana. Romero fue frontal: Estados Unidos no está evaluando esto en términos de legitimidad democrática, sino en términos de guerra ganada. No hubo negociación con un régimen, dijo; hubo una derrota de un narcoestado. Washington no está preocupado por lo que piensen los venezolanos ni por lo que piense él mismo: está imponiendo una dirección, y esa dirección se decidirá, según insistió, cuando finalmente se celebren elecciones y sean los propios venezolanos quienes determinen el futuro del país.
A la pregunta final —si la inteligencia estadounidense lo sabe absolutamente todo sobre lo que ocurre en Venezuela— Romero prefirió no exagerar su propia certeza, pero fue elocuente: calculó que el conocimiento de Washington sobre el terreno venezolano ronda el 90-92 %, producto de décadas de seguimiento al Cartel de los Soles que antecede incluso al chavismo. Recordó que ya en los años previos a Chávez se derribaban aviones cargados de droga saliendo de Venezuela, y que la corrupción y el narcotráfico no nacieron con la revolución, aunque esta los haya profesionalizado hasta convertir al país en lo que llamó, sin matices, un narcoestado.
Su mensaje final a los venezolanos fue simple y directo: dejar de mirar los dimes y diretes discursivos y observar los hechos. Ahí, dijo, está la única brújula confiable para entender hacia dónde va este proceso.
Todo lo anterior puede leerse, con razón, como un balde de agua fría. Sin embargo, conviene no perder de vista que Romero, a pesar de la dureza de su diagnóstico, describió un proceso que no busca instalar una tutela indefinida ni un régimen sustituto, sino llegar a un punto en el que sean los propios venezolanos quienes, mediante elecciones, definan el rumbo de su país.
Y en medio de esa realidad cruda, Romero dejó entrever un horizonte que, sin promesas fáciles, tiene peso propio: el proceso que describió no busca instalar una tutela indefinida ni un régimen sustituto, sino llegar a un punto en el que sean los propios venezolanos quienes, mediante elecciones, definan el rumbo de su país. Esa dirección final, votar y decidir, fue, en última instancia, la que él respaldó al cerrar la noche con una frase sencilla pero cargada de sentido: “Simplemente, voto por el futuro de Venezuela.”
Tal vez la lección más útil de esta conversación no sea “todo va a estar bien mañana”, sino algo más sobrio y, a la vez, más sostenible: el proceso avanza, tiene una dirección clara hacia la democracia, y el costo humano que ya se pagó parece estar sirviendo, al menos por ahora, para evitar uno mayor.
🎧 Los invitamos a escuchar la conversación completa con @CommanderRomero en nuestro canal de YouTube: https://t.co/I4dCF35JsM
@VLate2025@CommanderRomero@elhabito@devorahsasha@LeCoffeeCat
Donde están? Donde están los que se hacen llamar representantes del pueblo, los ilegítimos diputados de AN y los Consejos Legislativos, brillan por su ausencia porque no les importa el sufrimiento de los ciudadanos. Callan ante la desidia !!
Una parte de la tragedia profunda que a revelado el régimen encargado es l a inflación dantesca y la malasa dentro de l atragedia del 24 N. No sé puede olvidar y dejar pasar.
En Venezuela hay muchas cosas alarmantes, y una de ella es la situación económica, hoy sumada a la terrible tragedia que estamos viviendo a causa del doble terremoto que estremeció a nuestro país.
Así llegamos a esta situación de pobreza. El más grande robo de las riquezas de Venezuela para regalar a los dictadores y chulos de Sur, Centro América y el Caribe corrupto
El millardito de Chávez: Aquí empezó TODO.
“Le pido al banco central un millardito de dólares, uno, un millardo. Si el Banco Central se sigue negando, yo voy a pensar entonces en una acción judicial, con el Tribunal Supremo de Justicia… esto no es Chávez que quiere pelear… solo estoy defendiendo los intereses de la Nación.”
Era finales de 2003. Las reservas internacionales rondaban los 20.000-21.000 millones de dólares. Chávez lo vendía como “solo un millardito” para su famosa “revolución agrícola” y reducir importaciones de comida.
Domingo Maza Zavala, director del BCV, le dijo que NO. La ley lo prohibía: las reservas no eran caja chica del gobierno.
Chávez amenazó con llevarlo al TSJ. (Por algo siempre han necesitado mayoría allí, ¿no?).
¿Cómo lo consiguió?
En julio de 2005, con mayoría chavista en la Asamblea, reformaron la Ley del BCV y crearon/eliminaron barreras para el FONDEN, un fondo controlado directamente por el Ejecutivo. Ahí iban los “excedentarios” de las reservas.
Chávez después se burlaba: “Empecé pidiendo un millardito y me dieron seis (o más)”.
¿Qué pasó con esa plata?
• Propósito oficial: impulsar la agricultura y bajar importaciones.
• Realidad: Gran parte se fue al FONDEN, la famosa “caja negra” del chavismo. Se usó para misiones, infraestructura y “proyectos” con nombre bonito… pero con cero transparencia.
La “revolución agrícola” fue un fracaso: expropiaciones, estatizaciones y créditos que no produjeron. Venezuela siguió importando comida como loca… y después llegaron las colas y la escasez.
Así empezó la destrucción institucional: de un “millardito” a convertir el BCV en sucursal del Ejecutivo y las reservas en plata para gastar sin control.
¿Se acuerdan quién se reía del “millardito”? Al final, el que llora… es el pueblo.
@freddyzur Siempre ha estado como una figura de la dictadura, antes con Mortadelo y después con Platanote. El perro le mueve la cola a quien le enseña el hueso.
En la UCV todavía hay quienes pretenden convertir las aulas en altares para el culto al poder. Agustín Blanco Muñoz, que durante décadas hizo militancia contra la democracia desde una universidad sostenida por ella, intentó impulsar un homenaje a Nicolás Maduro. Fueron los estudiantes quienes lo rechazaron.
Como respuesta, los llamó “fascistas”. Paradójico: quienes han sido complacientes con un régimen señalado por persecución, torturas, corrupción y el éxodo de millones de venezolanos ahora se presentan como defensores de la tolerancia. La UCV merece pensamiento crítico, no propaganda ni homenajes al autoritarismo
Está es la realidad universitaria y del resto del personal educativo del país. La profesión formadora de profesionales recibe salarios exiguos e indignantes. Venezuela reclama la salida de la remola que sobrevive en el poder. Elecciones ya !!
En la cancha El Palotal de Barcelona, estado Anzoátegui. Extraordinario encuentro con las estructuras políticas de Barcelona y Puerto La Cruz. Democracia y libertad.🇻🇪
Viva Cagua, se respira aún el olor a pólvora de la batalla de la Victoria, del sacrificio de Ricaurte en esta tierra histórica, la Villa del Caracol, desde aquí exigimos la liberación de todos los presos políticos, el regreso de los exiliados, libertades públicas, cronograma electoral hacia unas elecciones presidenciales!
Dios nunca nos abandonó y sus oraciones pueblo de Cagua vencieron los hierros de las celdas de el Helicoide.
Les transmito optimismo y confianza , el cambio en venezuela es indetenible y @MariaCorinaYA es nuestra líder, auténtica y original , y con el pueblo nos conducirá hacia una venezuela libre y de bienestar para todos donde el estado no nos esclavice sino que apoye la iniciativa libre y ciudadana!
¡CAGUA! 🇻🇪🤝 Seguimos sumando y fortaleciendo el camino para lo que viene, no sin antes seguir hablando por los que no pueden y DEBEN estar libres, por todos los civiles y militares. Porque venga un proceso electoral libre, competitivo y que nuestra líder María Corina Machado regrese, así como todos los exiliados.
Hoy en San Sebastian de los Reyes en Aragua bajo el manto protector de la virgen de la caridad le dimos las gracias al pueblo que oro por nuestra liberación.
Esas oraciones traspasaron las rejas de el Helicoide y me dieron fe para superar la grave infección en una herida en la pierna izquierda que me ocasionó mi captura violenta por el SEBIN el 8 de agosto del 24.
Me infecté con leptospirosis a causa de la orina de roedores, lo que me produjo septicemia, celulitis, prostatitis severa desprendimiento pleural, me agrave y por eso me llevaron a la clínica en estado de shock.
Es obligación del estado garantizar la vida de un preso bajo su custodia, y por eso le doy las gracias a Dios porque me salvó la vida.
@dcabellor@SecRubio@RepCarlos@MariaCorinaYA
No fue una concesión del estado, sino la garantía de mi derecho a la salud que es un derecho humano inherente a mí como persona humana.
Quienes te conocemos y leemos tus opiniones sabemos que te duele no sacar mejor provecho a la encargada y su hermano. Por qué te gustaba tanto trabajar para Nicolás??
Esta semana Dinorah Figuera, presidenta de la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional del 2015, regresó a Venezuela después de ocho años. Llegó por invitación del Departamento de Estado. Antes de reunirse con Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional del 2026, en el Palacio Legislativo, pasó por una sesión con John Barrett, el encargado de negocios de la embajada americana. Washington no solo facilitó el encuentro. Lo acompañó.
El resultado fue una mesa técnica y política paritaria con hitos y cronogramas concretos. Figuera fue clara en su objetivo: un CNE creíble, sin dudas sobre el árbitro. El Departamento de Estado emitió su propio comunicado respaldando el proceso y anticipando más conversaciones en las próximas semanas. Tres actores. Tres señales en la misma dirección.
Celebro esto. Y celebro cualquier intento de negociación, espontáneo o inducido, que busque salidas pacíficas. No porque sea perfecto. Sino porque es necesario.
Las negociaciones no son eventos. Son procesos. Y tienen su propia lógica: no puedes llegar a una mesa creyendo que ganarás todo y el otro perderá todo. Eso no es negociar. Es teatro.
Negociar de verdad implica ceder y recibir. Implica que el neto sea positivo para el país aunque no siempre lo sea para tus intereses particulares. Implica entender que vale la pena hacer sacrificios si esos sacrificios conducen a lo que realmente importa: rescatar la democracia, la participación, la integración nacional, la soberanía hoy tan comprometida, y la paz.
No tiene sentido esperar que esto ocurra de la noche a la mañana. Es un proceso que exige preparación, discusión, internalización y construcción de acuerdos. Necesita mecanismos que reduzcan los costos de salida de quien pierda, para que participar en paz sea viable. Y que impidan que vuelvan a aparecer los bloqueadores que en el pasado frenaron el avance.
Ese equilibrio es difícil. Pero es el único que funciona.
Lo que vi esta semana puede durar más de lo que algunos esperan. Pero es, en mi opinión, una fuerza indetenible. Más inteligente. Más racional. Con más probabilidad real de éxito.
Y por éxito no entiendo que alguien gane. Entiendo que Venezuela pueda finalmente rescatar sus derechos, su estabilidad, su soberanía y su paz.
Eso vale el proceso. Eso vale celebrar, con cautela, este primer paso.
Cuando vemos cuánto han crecido nuestros hijos, nos damos cuenta lo rápido que pasa el tiempo. En este día del padre, dedícate el tiempo junto a tus hijos, es la mejor recargar de amor y energía que puede existir.
Fuerza y esperanza para cada padre venezolano, por la familia y Venezuela lo lograremos.
Por la incapacidad del director (e) los miembros de la comunidad universitaria en la histórica sede Sur con lo poco que ellos mismos aportan están recuperando los espacios. Los muchachos quieren estudiar y prepararse.
URGENTE: EEUU activa la fase 3 para nombrar CNE e impulsa a Dinorah Figuera como negociadora. Más información en mi canal de YouTube
Reposted from @davidplacer
UN ROTUNDO RECHAZO CONTRA EL CONTENIDO DE LA RESOLUCIÓN 055 DEL CONSEJO UNIVERSITARIO DE LA UDO. LA SOLIDARIDAD NO SE DECRETA Y MENOS CUANDO EN 16 AÑOS VIERON LOS DESTROZOS A LAS SEDES Y CALLARON. VIVA LA UNIVERSIDAD!!