Colombia se siente como Las Reliquias de la Muerte: se murió Dumbledore, los Mortífagos se tomaron el Ministerio y Hogwarts, y ahora dan clase con una liturgia del miedo y con la maldición Cruciatus como método pedagógico.
Que falta de respeto y que estupidez salir a decir en redes que "cesó la horrible noche" desde la comodidad de quien nunca ha tenido la guerra pisándole los talones.
Me da tristeza que tengo que afrontar esta sapajijueputa realidad con esa sarta de malparidos vendepatrias, evangélicos, brutos, arribistas, hijos de su gran puta madre. Perdón me alteré.
Sobre la triple hamburguesa tengo que decir esto:
Doña Magaly Belalcázar, eco feminista, defensora de la Amazonia, una vez me dijo algo que me marcó tanto que lo puedo decir casi textual:
"Mire Javier es que a ustedes, los hombres, hasta en la comida son privilegiados. Llegan de visita y les sirven más que a las mujeres y todavía les ofrecen de repetir cuando terminan. A nosotras, jamás nos dicen que si queremos más, nos sirven poquito y antes quieren que le dejemos bocado a ustedes. En las mismas familias, al papá y a los hijos hombres la mamá y la abuela les sirven más que a las mujeres de la familia. Hay un pensamiento machista de que las mujeres deben comer más poquito que los hombres. Y sabe qué, Javier, eso me indigna, porque he visto cómo, muchas veces, las mujeres jóvenes quedan con hambre y les da pena decir que quieren más porque las van a criticar, mientras tienen que ver cómo a ustedes les dan de repetir".
A Cuadrado los paracos le mataron al papá, a Quintero le tocó vivir la desaparición forzada de su padre en la comuna 13 donde luego fue la operación Orión y Mina le tocó sobrevivir al bloque Calima de las AUC en Guachené. Hoy se la chupan al mejor amigo de Mancuso. Valen mierda.
Haber tenido un gobierno de Petro y tener a la mitad del país creyendo en Cepeda, es un logro gigante de la izquierda, teniendo en cuenta lo facha, goda, derechoza, conservadora, religiosa y paraca que ha sido toda la vida Colombia.
Fuimos siempre minoría, hoy somos la mitad.