Una nota para mi mamá: Te amo de verdad. No fallaste, ni un poquito. Hiciste lo mejor que pudiste con lo que tenías, y eso vale más que nada. Cada sacrificio, cada lección, cada oración y cada vez que seguiste adelante cuando las cosas se pusieron difíciles... ahora lo veo todo. Soy quien soy gracias a todo lo que me diste. Cuento contigo y tú cuentas conmigo para siempre, así como tú siempre estuviste para mí 🤞🏼🤍
Mi terapeuta me dijo esto y me impactó: “Sanar es tan difícil porque es una batalla constante entre tu niño interior que está asustado y solo quiere seguridad... tu adolescente interior que está enojado y solo quiere justicia... y tu yo actual, que está cansado y solo quiere paz”.