Hazte tan disciplinada, tan enfocada y tan llena de fe, que no te quede espacio para compararte, dudar o distraerte con lo que no te edifica. Dedica tu energía a construirte, no a distraerte.
Tiro un facto y me voy:
El peor tipo de hombre no es el infiel, es el que finge ser un buen hombre, pero en realidad es un mentiroso, un manipulador y un maestro en hacerse la víctima...