Imagínate que la próxima vez sí es la definitiva. Que esa persona se queda, que sin darte cuenta el tiempo pasa y ya estén viviendo juntos, tranquilos, estables, con una casa que se siente hogar.
Que se quieren bonito, se apoyan, se escuchan de verdad. Que viajan, descubren el mundo y construyen una vida en equipo. Imagínate que, por fin, encuentras a alguien que quiere compartir lo que le queda de vida contigo. Qué paz tan grande sería eso.