Si no das, no pidas.
Si no sumas, no restes.
Si no apoyas, no critiques.
Si no preguntas, no supongas.
No exijas lo que no das.
No hables de lo que no sabes.
Hoy le ofrecí a mi sobrino $15.000 por entrar la arena, para que aprenda lo que cuesta ganarse la plata y que nada es gratis en la vida.
Cuando terminó no le pagué nada, para que aprenda también que en la vida se va a encontrar con gente sinvergüenza.
Mi cuñada bajaba del tren y la gente la empujó para poder subir. La tiraron entre el tren y el andén. Nadie la ayudo a pararse y encima la siguieron pisando. Mi hermano logro levantarla solo y nadie los ayudo. Le quebraron la columna.
Ustedes no habían nacido, pero antes de que Google existiera, venía a la casa un señor de traje y maletín, y les vendía a nuestras madres doce tomos de una enciclopedias a 12 cuotas mensuales.