Sabes mi amor, no tengo nada que perdonarte. Actuaste a favor de tu estabilidad y de tu bienestar interior, y está bien. Lo realmente difícil es perdonarme a mí por permitirme sentirme triste por alguien que nunca pensó ni se inmutó por lo que yo sentía...
La peor parte d ser mujer es secarse el pelo dios que embole encima ni siquiera puedo mirar un video, solo somos el ruido del secador, las voces de mi cabeza y yo