18 años atrás. Tras vencer 2-1 a Olimpo de Bahia Blanca, River se consagra campeón del Torneo Clausura.
Así se vivía, desde el campo de juego, el recibimiento en aquel partido:
Ahora es increíble como estos muchachitos año a año se convencen de que son un movimiento, que la bombonera tiembla, que gana partidos. Boca es escandalosamente el club que más pecheo en los últimos años y todas de local. Me dan hasta ternura.
Ahora, pobre gente no? Tantos años esperando volver a jugarla y no pasan fase de grupos, me parece que tanto preocuparse por River no era necesario tenían algo más importante.
Estaba tranquilo hasta que volví a recordar que podíamos salir campeones, festejo por los 125 años del club, festejo por el aniversario del monumental, y hoy ante toda la gente había fiesta SON UNOS HIJOS DE RE MIL PUTA.
Ir a la cancha nunca fue una opción.
No se elige. No se piensa. No se duda.
Es una religión.
Si juega RIVER, vas.
A pasarla bien o mal pero vas.
Vas y no mucho más.
¿O conoces algún cristiano que el Domingo no vaya a la iglesia porque el cura no dió bien la última misa?