En 1944, Eva Kor llegó a Auschwitz junto a su familia. En cuestión de minutos, sus padres y dos hermanas fueron llevados a la cámara de gas. Eva nunca pudo despedirse. Ella y su hermana gemela, Miriam, sobrevivieron solo por una razón: eran "útiles" para los experimentos de Josef Mengele.
Durante meses, el "Ángel de la Muerte" las sometió a inyecciones de sustancias desconocidas y torturas médicas. Eva, con una fiebre mortal, se repetía a sí misma: "Debo sobrevivir". Y lo hizo.
Décadas después, el horror volvió. Los riñones de Miriam, atrofiados por los experimentos de la infancia, fallaron. Eva no dudó: "Tengo una hermana y dos riñones, es una elección fácil", y le donó uno. Aunque Miriam falleció en 1993, Eva decidió sanar de la única forma que le quedaba: perdonando.
En un acto que conmocionó al mundo, perdonó p��blicamente a los nazis, no para absolverlos, sino para liberarse a sí misma del dolor. Eva falleció en 2019, dejando un legado de paz inquebrantable.
“Büyütülecek bir şey yok, 6 ay biz Bulgaristan'dan elektrik alacağız, sonra 6 ay da onlar bize elektrik verecekler.”
“Meseleleri mesele etmezseniz ortada mesele kalmaz"
Süleyman Demirel