No me busquen el límite, porque cuando decido defenderme, ya no les gusta el resultado. Se hacen las víctimas, olvidan lo que hicieron y, al final, la mala termino siendo yo.
Me parece un detalle tan bonito cuando alguien se acuerda de que tenias que hacer algo importante y te pregunta cómo te fue, si lo lograste, si todo salió bien. Ese nivel de atención y cariño está en otro nivel.