Me he dado cuenta de que nunca me cruzo con las personas que saqué de mi vida. Esa es la mayor señal de que el universo estuvo de acuerdo con mi decisión.
No es el regalo, es el detalle, es la intención. Te acordaste de que me gustaba o lo necesitaba y fuiste, lo buscaste y me lo trajiste de sorpresa. Los detalles son TODO.
No quiero que toda mi vida sea aprender a soltar. Por una vez me gustaría quedarme, saber que pertenezco, elegir sin miedo y sentir que ese lugar, esa persona, también me estaba esperando.