La gente realmente no tiene idea de cuánto significan las "pequeñas cosas para mí", gracias por sonreírme, gracias por invitarme, gracias por comer conmigo, gracias por escucharme, gracias por abrazarme, gracias por estar.
Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.