mi mamá siempre me dijo: “mirá cómo te trata después de una discusión. Porque el amor no se mide cuando todo está bien, sino en la forma en que intenta no lastimarte cuando está enojado.”
A mí me encanta invitar. Ojalá tuviera más plata para poder pagar siempre y decir: "Pidan lo que quieran". Me hace feliz compartir la mesa con la gente que quiero.