Ayer, por primera vez, NO tomé la iniciativa de escribirle y desearle una feliz navidad a las personas que considero “especiales” en mi vida y me topé con la gran decepción de que “si no les escribo, no me escriben”
me pone feliz que siempre me digan que soy buena persona o que soy buena amiga o q soy amable pq me ha tocado vivir muchas cosas dolorosas y trato de sanarlas para nunca convertirme en lo q me hicieron
Irse de donde no te quieren es un acto de amor enorme.
Hay amores que en vez de abrazar, empujan; hay puertas que no se cierran, te las cierran. Y uno, que a veces se empeña en perder dignidad a cambio de migajas, aprende tarde que el amor propio también sabe marcharse sin hacer ruido, con la frente en alto y las ganas intactas.
Estoy aprendiendo a vivir sin un mensaje bonito, sin una llamada por las noches, sin alguien que se preocupe por mi y esta bien, no siempre habrá alguien.
Mientras más edad y más conocimiento adquiero, más cerrado es mi círculo y menos amistades tengo. Me doy cuenta que se trata siempre de calidad, no de cantidad.