No escribo para convencer.
Escribo porque estar viva, sin pensar, ya no me alcanza.
Hablo de existencia, del yo,
del sistema que normaliza el cansancio y llama éxito a la anestesia.
No prometo luz.
Prometo preguntas.
No escribo para convencer.
Escribo porque estar viva, sin pensar, ya no me alcanza.
Hablo de existencia, del yo,
del sistema que normaliza el cansancio y llama éxito a la anestesia.
No prometo luz.
Prometo preguntas.
Eres el espejo cruel donde me descubro, el verdugo que me devuelve pedazos de mí, los trozos que quise enterrar y que ahora, contra mi voluntad, abrazo.
Gracias por la oportunidad que tuve de seguir viviendo. Por el amor que recibí, por el corazón noble y hermoso de las personas en mi camino. Sin ego, sin soberbia, sin envidia, sin orgullo, sin juicio ni egoísmo.
Sentí haber vuelto a nacer, lista para elegir con más respeto.
Ser la creación infinita de una sola consciencia. Todos partículas del mismo núcleo.
Nuestra noción del tiempo es solo una brújula para experimentar esta realidad.
Los sueños son viajes, abrir los ojos, comienzos. La alquimia detrás de la línea.
Esperar reprime lo que somos y nos sume en un bucle de inacción que deprime y obstruye el nacimiento de toda creación.
Dar, aún con reservas, es dejar a la naturaleza seguir su curso.