— ...
Se transforma en humo. Mierda, no puede. Se transforma en mariposas. Mierda, tampoco puede. Es aplastado por un unicornio. Eso sí puede y, de hecho, acaba de hacerlo.
Se pasa el hacha de una mano a otra mientras camina por ahí. Con esta mierda de arma no va a llegar a ningún lado, así que le va a tocar aliarse con alguien... O, bueno, por el momento no meterse en ningún lío estaría bien.
Se pone a bailar con el hacha, pero a los pocos segundos niega con un cabeceo.
— Nah, con esto no se puede.
La mayor decepción de su vida inmortal. Va a seguir paseando por ahí, aunque esta vez con un hacha en la mano. Tras ello, ha entrado en un edificio abandonado. Ha visto +
+ y, aunque está algo desorientado, puede distinguir que está en el exterior, en una especie de callejón o vete tú a saber qué es eso. Camina despreocupado hasta que encuentra algo; hay un sarcófago. Va a abrirlo y, si sale un muerto, podrá seguir bailando. A ver si hay suerte.
No sabe cómo, pero ha terminado en un lugar muy oscuro y desierto... Jaja, desierto, ¿lo pilláis? Porque es un egipcio... Bueno, se ha puesto a bailar el tango de la muerte con un muerto hasta que se ha dado cuenta de que tiene cosas que hacer. Desliza su mirada a su alrededor +
Pues él ha empezado a caminar y al rato se ha encontrado una rama en el suelo junto a una cosa rara. Vale, no es una rama, es una cola. Lo de al lado es el cuerpo de la rata muerta. Comienza a reírse.
— ¡El poder del Caos no puede ser controlado! ¡HA HA HA H-!
Tose bien fuerte.
Tras el impacto se ha echado hacia atrás y se ha llevado la diestra a la nariz. Joder, cómo duele. Tras unos segundos, vuelve a dedicarle una mirada asesina al griego.
— Puto desgraciado... Ahí te pudras.
— ...
No retrocede ante Apollo; va a mantener su posición. Le dedica una mirada fulminante antes de hablar de nuevo.
— Perdona si te he ofendido, griego de mierda.
— Cállate, puto griego.
Ya le está poniendo de mal humor el pollo ese, de muy mal humor. Se ha metido el índice de su diestra en la boca para quitar la tierra que haya podido quedar ahí dentro.