Una cámara siguió a Lionel Messi durante el partido contra Inglaterra. Su genialidad, su esfuerzo, sus gestos, sus frustraciones momentáneas, su desahogo en el empate y su felicidad en el triunfo. También sus sonidos, incluso el disparo de las cámaras. Todo está ahí.
Es Messi jugando con una intensidad absoluta a los 39 años. Encarando a jugadores mucho más jóvenes y ganándoles, engañándolos, escondiéndoles la pelota. Es el fútbol que nos emocionó en este Mundial. El de un hombre que jugó así mientras la vida de su padre se apagaba.
Y entonces esa entrega adquiere otra dimensión. Es Messi ofreciendo el cuerpo a los otros, a esa excitación que se escucha cuando arranca con la pelota y el sonido del estadio se eleva. Por eso la gratitud eterna, aunque tantos, en tantos lugares, no lo entiendan. O no les interese entenderlo.
Fuente del video: YouTube/AntonioProds
@CasazzaXS@TomasVenado claro, excelente jugada
una vez en CABA, hace ya unos cuantos años, le dije a uno q no quería escuchar su música a todo volumen
me ignoró primero, insistí, me mandó a la m*, me tuve que levantar y 'fundamentar' mi decision por la fuerza, era el o yo