A la gente le gusta saber de ti. No para alegrarse. Para comparar. Para medirse. Para sentirse mejor o peor según cómo te vaya. Por eso la discreción no es frialdad. Es protección. Cuanto menos sepan, menos pueden usar en tu contra.
Hay quien dice q el perdón libera. Yo creo q también libera aceptar q no todo merece una segunda oportunidad. No tengo q perdonar a quien eligió hacerme daño; hay personas q perdieron el privilegio de estar en mi vida el día q rompieron mi confianza y eso, no me hace mala persona
Que fuerte revelación tuve hoy:
La ex de mi ex con su nueva pareja, en una carcacha (diría Selena), mientras mi ex acaba de estrenar tremenda nave.
¿Esa historia continuará? ...
¿Dónde está Monseñor Juan Abelardo Mata?
Desde el pasado 30 de junio, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo lo secuestró.
Nadie sabe dónde está, exigimos su liberación.
El silencio cómplice o la justificación de que no existe persecución a la Iglesia es un pecado.
Admiro a las mujeres que se van.
No me importa si te fuiste la primera vez que te faltó al respeto o si tardaste diez años, cinco rupturas, tres "perdóname, cambiaré" y mil lágrimas silenciosas a puerta cerrada.
Admiro que se vayan, ¿saben por qué?
Porque dejarlo no es fácil.
A la gente le encanta decir "solo déjalo, sal de ahí" como si eso no conllevara tristeza, culpa, miedo, confusión o incluso pena.
El karma de la gente infiel y mentirosa es que siempre van a vivir siendo inseguros, desconfiados y auto saboteando sus relaciones por miedo a que su pareja les haga lo mismo. No tienen un momento de paz y viven a la defensiva pensando que todos son como ellos.
Qué marca de sal soy? Ya van dos días seguidos encontrándome al cucaracho de mi ex en los lugares que voy... o sea, cuando estuvimos en la relación me lo encontré una única vez en la calle.
Qué onda con esto?
Y como último acto de amor, esa persona, por última vez, repitió su patrón, para que tú por fin entendieras, que a pesar de todo su potencial, eso es lo que elige ser.
26-03-2025
22-05-2026
Por fin, se me cayó la venda de los ojos, más bien, me ayudaron a que se me cayera.
Quién sabe cuánto tiempo pasé llevando cachos...
Porquería de hombres que siempre se me cruzan.