A Nanci Godoy la mataron por mujer y por trabajadora. Era docente rural, y claramente, la clase importa: la precarización, el aislamiento y la falta de presupuesto nos dejan totalmente expuestas a la violencia machista.
Ella venía denunciando el abandono estatal en las escuelas. El mismo Estado que ajusta y vacía la educación, es el que nos deja indefensas. Los medios callaron y hubo un aparato judicial y policial que tardó en buscarla. No es un caso aislado, es violencia capitalista y patriarcal. Por eso, el Estado es reponsable.
Tenemos que organizar la bronca en las calles. ¡Justicia por Nanci!