Doctora en Gestión y evaluación de Políticas Públicas y Governance | Gestión del Conocimiento | Internacionalización | Consultora en proyectos de impacto social
Con profundo dolor rechazamos el asesinato de los esposos María Ovidia Palechor y James Flor, líderes comunitarios, trabajadores por el desarrollo agrícola y la infraestructura veredal, así como por el apoyo a las víctimas de la violencia y la construcción de paz.
Sujetos armados llegaron hasta su vivienda y les arrebataron la vida en un crimen que enluta al Cauca y golpea nuevamente a quienes dedican su existencia al servicio de sus comunidades, la defensa de las víctimas del conflicto y la construcción de paz.
Expresamos nuestra solidaridad con sus familiares, amigos y con toda la comunidad de Cajibío, que hoy pierde a dos personas cuyo compromiso y liderazgo dejaron una profunda huella en el municipio.
Exigimos que este doble homicidio no quede en la impunidad y que las autoridades adelanten una investigación pronta, seria y eficaz para identificar, capturar y judicializar a los responsables.
La vida de las y los líderes sociales debe ser protegida. Ninguna familia ni ninguna comunidad debería sufrir una tragedia como esta.
Si eres mujer, negra, pobre y de izquierda, subirte a un helicóptero del Estado es un escándalo nacional y ocupa todos los titulares.
Si eres mujer, blanca, rica, (pero apareces en el SISBEN) vestida de diseñador, “italiana” y de ultraderecha, subirte a un helicóptero del Estado es lo más natural del mundo: no hay escándalo ni grandes titulares, porque tu marido es la “cabeza” de la nación.
Pero abusar de los recursos públicos —seas de derecha o de izquierda— y que la justicia lo permita en un país pobre, eso sí es imperdonable.
La periodista María Jimena Duzán le hizo esta pregunta a un expresidente. Hoy quiero formulársela también a Abelardo de la Espriella, debido a sus extraños movimientos mandibulares durante la rueda de prensa que ofreció en Cali después del terremoto.
¿O será que acaso el presidente tigreso somatizó el movimiento telúrico en la quijada?
Lo que plantea esta ministra es abiertamente anticonstitucional porque lo que busca es imponer la moral cristiana. Los colegios se acaban como instituciones educativas independientes porque los que van a educar son los padres bajo la moral moral cristiana en la que se castiga el derecho a las minorías. Esto atenta tanto contra la constitución como la fallida constituyente de Petro que pretendía hacerla a su medida.
Al revocar la resolución que garantizaba la protección del agua y sus fuentes naturales en el Páramo de San Turbán, el Ministro de Ambiente (@MinAmbienteCo) y el Presidente De la Espriella (@ABDELAESPRIELLA) muestran en dónde están puestos sus intereses. Es claro que muy distante de los intereses, la protección de la vida y los habitantes de Bucaramanga, cuyo acueducto se abastece precisamente de esta fuente.
Es una decisión que condenamos al atentar contra la vida de quienes residen en la capital de Santander.
#NiunPasoAtrás #PorlaDefensadelAgua #Santurban
Esto de Abelardo, por decir lo menos, es vergonzoso. Se va al Pacífico a repartir balones a las víctimas de la tragedia.
Igualito a Duque cuando se fue a dar confites. Para ellos eso necesita la gente más pobre: migajas. Inadmisible.
Abelardo improvisa con la vida de la gente golpeada por el terremoto. Si hay decenas de personas heridas que completan 48 horas bajo toneladas de escombros y sus familiares están intentando sacarlos con las uñas por la falta de personal y maquinaria, ¿por qué se rechaza el apoyo de equipos especializados en rescate del mundo? Este proceder es miserable, infame y debe ser investigado.
Colombia lo que menos necesita es una segunda tragedia por culpa de la improvisación estatal y la prepotencia.
Torres Gemelas, el desconocido fraude transnacional de de la Espriella que violó la justicia en Colombia y Ecuador
•En 2012, Abelardo de la Espriella presentó ante la Corte Suprema de Colombia un documento con firmas falsificadas de altas autoridades de Ecuador, incluido el Presidente, para simular el retiro de un pedido de extradición y lograr la libertad del narcotraficante Andrés Prada Caicedo. Aunque la Corte ordenó a la Fiscalía investigar a de la Espriella, el caso permanece en la impunidad.
https://t.co/XNVO8zVvtD vía @lanuevaprensaco
Colombia es otra, la religiosidad del país es bien distinta, la iglesia católica es otra, el repudio a la violencia ha crecido en todos los rincones de la patria, pero la apasionante invocación religiosa del discurso de Abelardo de la Espriella en su discurso de posesión ligada a una agresiva apuesta de seguridad, militarización promoción de la defensa en manos ciudadanas y asedio a la protesta social y a la izquierda, trae dolorosos recuerdos del pasado cuando Monseñor Builes y una legión de curas desalmados convocaban desde los púlpitos a matar liberales o cuando desde los despachos públicos y los cuarteles se promovían abiertamente el paramilitarismo y las ejecuciones extrajudiciales.
“Las campañas no se ganan con propuestas": el manual de engaño que llevó a De la Espriella al poder.
Por: Manuel Becerra.
No fue una confesión accidental captada por un micrófono abierto. Fue una declaración pública, franca y descarada, hecha por Carlos Suárez, estratega de campaña de Abelardo de la Espriella, en una entrevista para Noticias Caracol. Cuando le preguntaron cómo lograron que un abogado penalista sin experiencia en cargos públicos, sin plan de gobierno claro y sin una sola propuesta económica seria alcanzara cerca de 13 millones de votos, Suárez respondió con la crudeza de quien sabe que ya ganó y ya no necesita disimular:
“Las campañas no se ganan con las propuestas (...) para ganar elecciones unipersonales se tiene que mover emoción, sentimientos".
Ahí está, en una sola frase, toda la verdad que el electorado colombiano no quiso ver durante meses: no le vendieron un proyecto de país. Le vendieron un show.
Abelardo de la Espriella no llegó a la presidencia como estadista. Llegó como presentador de televisión que encontró el escenario más grande del país. Y lo sabía. Sus propios asesores lo bautizaron como una marca, no como una candidatura. Crearon la "De La Espriella Style", lanzaron una app digital, y convirtieron cada mitin en un concierto de pop: pantallas gigantes, videos con inteligencia artificial, explosiones de pólvora, drones iluminando el cielo, y el candidato saludando al grito de "¡Firme por la patria!" con la camiseta de la selección Colombia puesta.
Esto no es política. Es teatro de masas. Es el mismo método que usan los telepredicadores para llenar estadios y vaciar bolsillos: mover emociones, no razones. Y funcionó. Mientras la izquierda discutía reformas tributarias, salud pública y transición energética, De la Espriella prometía "destripar" a sus opositores, extraditar a Petro, encarcelar a Cepeda y construir megacárceles como las de Bukele. No explicaba cómo. No importaba cómo. Lo que importaba era la emoción: la rabia, la venganza, la ilusión de que alguien finalmente iba a "peinar" a los de siempre.
La retórica vacía del "corroncho" millonario
De la Espriella supo leer perfectamente el resentimiento de una élite bogotana que lo miraba por encima del hombro. Se autodefinió como el "corroncho" que iba a poner en su lugar a los "cachacos" de la capital, usando el mismo lenguaje despectivo que antes le habían tirado a él. Vendió su riqueza ostentosa —sus carros costosos, sus vinos exclusivos, sus trajes Louis Vuitton— no como vulgaridad, sino como prueba de éxito, exactamente como hizo Donald Trump.
Y la gente compró el personaje. Compró al litigante millonario que prometía aplicar "todo el peso de la ley" contra quienes odiaban. Compró al boxeador que en cada discurso tocaba su bíceps derecho como si fuera a lanzar un golpe. Compraron la fantasía de que un hombre que nunca había administrado ni una alcaldía podía "arreglar este platanal en ocho meses".
Pero nadie le pidió el plan. Nadie le exigió los números. Porque, como dijo Suárez, las campañas no se ganan con propuestas.
El precio de votar con el estómago.
El problema no es que De la Espriella haya usado el método. El problema es que funcionó. Que cerca de 13 millones de colombianos prefirieron un espectáculo a un debate, un insulto a una política pública, una promesa de venganza a una hoja de ruta de desarrollo. El problema es que cuando un candidato admite abiertamente que no necesita propuestas para ganar, y aun así gana, le está enseñando a toda una generación de políticos que el engaño emocional es más rentable que el trabajo técnico.
Carlos Suárez, con su honestidad brutal, reveló el secreto de la cocina: la democracia no se ganó con ideas. Se ganó con manipulación afectiva. Con la misma lógica con la que un televendedor te vende un producto que no necesitas apelando a tu miedo, con la que un pastor estafador te pide diezmos prometiendo milagros, con la que un influencer te vende una vida perfecta que no existe.
PROGRAMA DE LA POSESIÓN DEL PRESIDENTE ABELARDO DE LA ESPRIELLA
1-Himno nacional en la voz del propio barítono corroncho.
2-Orden de captura para Gustavo Petro.
3-Santo Rosario a cargo del vicepresidente.
4-Aleluyas a cargo de Lucio y Vivian.
5-Juramento sobre la biblia evangélica.
6-Imposición de la banda presidencial a cargo de Píter Albeiro.
7-Imposición del collar de arepas a cargo de Fico Gutiérrez.
8-El presidente manda traer el florero de Llorente.
9-Comisión encabezada por el concejal del bate se dirige a demoler el monumento a la Resistencia en Puerto Rellena.
10-Copa de vino de consagrar y recepción amenizada por el coro de canto gregoriano dirigido por monseñor Ordóñez.
11-After party en Juanchito.
A Bogotá la quiero y mucho 💛❤️
Aquí llegué por primera vez en el 93. Aquí nació Guada, mi hija mayor. En esta capital de todos he recorrido caminos, vivido sueños y hecho realidad propuestas distintas por la ciudadanía y el país.
A esta ciudad y su gente, ahora maltratada por el desprecio de Abelardo, toda mi gratitud. Felices 488 años querida Bogotá. Gracias siempre por tu rebeldía, tu diversidad, tu fuerza y valentía. Se vienen nuevos momentos de tu historia y allí estaremos.