Tyler Robinson era groyper; seguidor de Nick Fuentes. Literalmente todo lo opuesto a la izquierda. Y mira que odio a la izquierda, pero por favor. Esto es un crimen de un tipo de derecha sobre otro. Te puede gustar más o menos, pero tampoco mentir para que ajustarlo a tu agenda.
Tyler Robinson nació y creció en una familia decente (tan decente que lo entregó aún a sabiendas de que se enfrenta a la pena de muerte), pero sucumbió ante la plataforma de adoctrinamiento de izquierda en la que se convirtieron las universidades de Estados Unidos (y del mundo entero). Le lavaron el cerebro, lo llenaron de odio y lo convirtieron en un asesino.
Insisto: hablen con sus hijos de política. En la mesa, en la sala mientras ven televisión, en su cuarto mientras les dan el beso de buenas noches, en el carro, en cada oportunidad, hablen con ellos de política. Tal como ocurre con la sexualidad, la religión y las drogas, lo que no aprendan en la casa lo aprenderán en la calle.
Lo que pasó con Charlie Kirk es deleznable, estuvieses de acuerdo con sus ideas o no.
No deja de ser irónico que el sujeto que defendía el porte de armas como "derecho fundamental" y decía que "un par de muertes" por eso era un precio digno a pagar, lo haya pagado él mismo.
@crrm92 Es muy evidente. El 2-2 les mató, al final de la primera parte el lenguaje corporal era de derrota y el segundo tiempo fue un claro ejemplo de eso.
Mi análisis del futbolista venezolano es:
Les falta mentalidad, le temen al desafío de la élite. Incluso Arango o Salo rechazaron ofertas de clubes de máxima exigencia por el temor de lo que esa presión constante conlleva y mientras sigamos así, nos va a seguir pasando esto.
Mucho tiene que cambiar y poco, me temo, cambiará. Esperaremos a 2050, cuando aumenten el cupo del Mundial a 60 equipos y ver la excusa que nos inventamos para ver a Bolivia nuevamente por encima de nosotros en la tabla.
¿Dónde está el orgullo? ¿Dónde están las ganas de hacer historia? ¿Qué carajo hacen algunos en la MLS pudiendo estar en Portugal, Bélgica, Turquía o Grecia? ¿Por qué tanto miedo a jugar un partido de Champions o Europa League? ¿De estar en un equipo que te pida ganar copas?
"El pasaporte pesa", y sí. Obvio tiene que pesar. Sólo Arango y Rondón demostraron en la historia del futbol venezolano aparecer cuando se debía. Algún otro tuvo sus momentos pero en general la debilidad, la cobardía y la falta de ambición es lo que define nuestro fútbol.
Nada. Nada. La personalidad del futbolista venezolano promedio vuelve a relucir. Cagarse los pantalones en los momentos importantes es la única constante en nuestro fútbol. Ni con 7 cupos somos capaces. Qué maldición.