Un gran segmento de la población se mantiene aparte, comportamiento que es recriminado por ambos bandos que claman tener en sus filas a un mayor nº de seguidores. Así que, pese a todo, más ruido que nueces. O en ese caso, cebollas.
Ahora mismo las luchas prosiguen y los ataques se dan sin cuartel ni tregua. A saber hasta cuándo… todo por un ingremuela de lo más básico. Sin embargo, el dato más curioso es el siguiente: