Fabricar una trama judicial y periodística, alimentarla con tertulianos comprados, medios controlados con el dinero público y campañas de intoxicación digital, y venderla como una amenaza al Gobierno no es defensa democrática: es una operación de demolición institucional. Es la receta perfecta para el desastre: convertir al poder en víctima, señalar a jueces, amedrentar a periodistas, intoxicar a la opinión pública y sustituir la verdad por pura propaganda.
Que nos ha estado levantando durante años el dedito de la superioridad moral una casta de puteros, corruptos, incompetentes, delincuentes, golpistas y chorizos como no ha visto este país en toda su historia.
Y ahí siguen, levantando el dedito, porque algunos aún se lo tragan.
La imputación de Zapatero apunta a lavado fondos procedentes del saqueo de PDVSA, la petrolera del régimen chavista, y de un programa de alimentos del chavismo, CLAP. Son los mismos hechos por los que en Miami se procesa desde ayer a Alex Saab, quien ahora puede cooperar con la justicia de EE.UU. y aportar información sobre Zapatero y otros.
🙍🏻♂️"Un реdо́filо аbusо́ de mi hijo cuando era menor, ¿Le importaría ordenar que retiren todos los vídeos?
👮🏻♂️"No mire, es que ahora ese material se le suministra a otros реdо́filоs"
Ni en el capítulo más retorcido de Black Mirror, esta peña debería estar entre rejas. Salvajada.
Alguien me puede explicar que pinta una Ministra de Trabajo en los Oscar, si ya en los Goyas no pinta imaginate en los Oscar.
He visto políticos con poca vergüenza pero ésta se lleva la palma.
Antiyanki y anticapitalista pero ahí está.
Se quejan de que Ayuso vaya a Nueva York para llegar a acuerdos e instalar empresas en Madrid, pero les parece estupendo que Yoli se vaya a los Óscar.
Mucho poner verde a Trump y a EEUU pero corre como loca para vestirse de gala y pegarse la vidorra.
El mundo al revés.