— El caballo no tiene la culpa. ¿? Mejor buscar a los culpables y no recordar eso, hay que cuidar ese pecho.
Que sea de sorpresa o algo, solo hay que ver las señales.
No nos dimos cuenta que era una zanahoria hasta que cayó al suelo y el mismo se lo comió, yo aún siento que Ultear está con nosotros... esperando la oportunidad para saltar sobre ti...