Aun si no me miras,
yo sigo brillando,
como estrella lejana
que no deja de amar.
No espero retorno,
ni un cielo en tus manos,
sólo guardo tu nombre
como un faro callado.
> Los humanos solemos escondernos de las tormentas…
pero yo la amaba, porque ella era la tormenta que calmaba mis días.
Desde que se fue, llueve distinto. Y yo ya no sé dónde refugiarme.
#brillandoenruinas