Abrí este espacio para no tener que elegir una sola voz.
Lo que aparezca aquí
no siempre estará de acuerdo consigo mismo.
Y eso también cuenta como verdad.
Recuerden siempre omitir la preposición y el artículo al mencionar el espanto.
Pues tan pobre cosa no merece tanta arandela.
Se dice Espriella.
(Y esta es mi sencilla contribución a la campaña).
En esta campaña hay una mentira que toda autoridad pública debe develar por su enorme injusticia.
Yo pertenecí a una organización armada que hizo la paz y la constitución de 1991, en cuya Asamblea Nacional Constituyente elegida por voto popular, fuimos la mayoría: el M19.
Iván Cepeda nunca ha pertenecido a organización armada alguna en su existencia y de joven vio a su padre, senador de la república de la UP caer asesindos bajo balas del mismo estado.
Más que yo, ha participado en ayudar a construir la paz de Colombia y es víctima de la violencia y no victimario.
No es un marxista radical como dice Rubio, que debería leer a Marx para entender la crisis climática y porque el modelo de sociedad de la Florida no es sostenible. Con Cepeda discutí mucho de filosofía y como yo es un parresiasta seguidor de Sócrates, tiene el coraje de decir la verdad, y de la dialéctica y de Foucault, y entiendie el porque el socialismo soviético perdió por no desarrollar la democracia y la libertad humana.
Iván es un desarrollador de la conversación y el diálogo y está mucho más preparado que yo para esas tareas
#Entrevista a Martin @MdeFrancisco12 en #Bandalos.
Voto en el exterior: Colombianos que se van y reciben en otros países subsidios de salud, transporte y pensión. Pero votan en contra de estos cambios en Colombia.
¿Por qué la paradoja?
“Un gobierno de Abelardo sería una debacle económica, política y social. Sus modelos, Bukele y Milei, han sido desastrozos”: Tomás Molina 🔗👇 https://t.co/MmhPK7Sw1x
"No creo en estar en la mitad, porque no hay mitad. Ante el ascenso del fascismo no hay pasividad posible, no hay neutralidad posible: hay que tomar parte por la vida": Laura Restrepo, escritora de fama internacional.
https://t.co/m9QfuEnhQ3
"Te acojonaste..." Deja de cañar..." Esta es la jerga que caracteriza a quien aspira a ser máximo líder del poder Ejecutivo de Colombia. Jerga de matón de barrio pero, ¿de presidente de la República? Ni un despistado cree que Semana sea un medio imparcial para un debate.
Tutorial para que hagas la seña del 🫰
Porque en esta campaña lo que tenemos es el corazoncito latiendo por nuestro país.
Nuestra fuerza viene del cuidado, del amor.
#melajuegoporlavida🫰 con @IvanCepedaCast y con @aida_quilcue
Este viejo liberal que decía ser homosexual y libre, llama vándalos a los jóvenes y de liberal pasó a fascista. No existe democracia si se acalla al pueblo con terror o con dinero.
Temblará cuando persigan homosexuales en las calles y se llenen las cárceles de inocentes.
Volverán los falsos positivos y el periodista decadente dirá que son vándalos y no jóvenes asesinados por las balas oficiales.
De liberal brillante pasará a fascista de camisa negra, o parda o azul, y el color de la camisa cambiará apenas pase el mundial que es para lo único que usan los colores de la bandera de Colombia.
Añorará que, alguna vez, Colombia fué libre y se arrepentirá ante los nuevos camposantos y hornos crematorios a dónde llegará por su edad su propio cadáver y su nombre será olvidado.
Y algún o alguna jóven de hoy, llamado vándalo o vándala por el viejo cacreco periodista, pero que tendrá otro nombre Aureliano o quizás, Iván o Manuela o Policarpa o Simón, será filósofo quizás, y a su padre habrán asesinado los fascistas, o será poetisa o del arte, volverá a ser presidente y Colombia volverá a soñar después de diez o veinte años de soledad porque habrán arrasado con la generación que quiso tener una segunda oportunidad sobre la tierra.
Esta distopía no la quiere mi corazón para Colombia ni la quiere mi cerebro y mi pensamiento, y espero que el pueblo sepa elegir al Libertador Bolívar y no al arrojador de misiles sobre los bebés de Palestina o sus amigos repletos del dinero extranjero y genocida con el que intentarán comprar el voto ciudadano por la fuerza y el terror o por la mentira y el miedo, siempre sin la razón como le aconsejó Goebbels a Hitler. O como dijo Shopenhauer al proponer el insulto como método ante la falta de argumento.
Vampiros y espectros de la muerte siempre se desvanecen cuando el sol sale y alumbra.
Espero que salga el sol en el corazón y la mente de las colombianas, que serán las mayores víctimas si el sol no sale y a los colombianos, de los llanos libertadores y de los andes reflexivos y de mi caribe de vientos libertarios y del pacífico que no quiere más esclavitud y muerte. Que salga el sol y alumbre en los espíritus humanos de la colombianidad, de los campesinos y jóvenes de Antioquia que no quieren que sus tierras fértiles de montaña y sus aguas se acaben por minerías depredadoras y quieren universidades públicas en los campos y ciudades y en el Santander donde entregué la belleza arquitectónica de las sedes universitarias de la UIS, y el paso de nuevo del tren en el Magdalena medio, ojalá el corazón santandereano vuelva a recordar a las Manuelas y los José Antonios comuneros y vuelvan a ser comuneros y no fascistas
El sol saldrá y alumbrará y desaparecerán los vampiros y los espectros en un segundo y volveremos a la belleza y la razón. A la Vida.
Una gran Alianza del pueblo por la Vida, es hoy necesaria para derrotar el enorme peligro genocida.
Yo voto por la Vida.
Libertad y Vida, siempre, siempre y siempre.
Nos late que Paloma nunca fue la candidata del Misérrimo.
Ojalá que las mujeres de allá vean lo atroz que fue que él sacrificara la confianza (o malsana filiación) y la ambición de una mujer en aras de su pacto machérrimo, mafiérrimo.
Mujeres: no voten por quienes nos desprecian.
@SaninPazC leer tu libro, la voz del buey, ha sido para mi un camino de liberación frente a mi sensación constante de escisión. Soy otro cuando lee, me habita otro cuando escribo. Además, me ha animado cada vez más a dejarme leer por animales y plantas, procurando escucharlos.
@SaninPazC leer tu libro, la voz del buey, ha sido para mi un camino de liberación frente a mi sensación constante de escisión. Soy otro cuando lee, me habita otro cuando escribo. Además, me ha animado cada vez más a dejarme leer por animales y plantas, procurando escucharlos.
El sentimiento patriótico es probablemente el más bajo, rudo y peligroso que hay. Y proclamarlo en un país que no recuerda ninguna guerra fronteriza con otra “patria” es hipócrita.
No es que esté mal ese sentimiento; es que no existe ni tiene por qué existir.