- Probate esta ropita
- No lo se...
- Si, te va a gustar. Hacelo
- Pero solamente eso por favor
- Sisi
- Ok... ¿como me queda? 😳
- Date vuelta ahora y no digas nada. Te voy a convertir en una verdadera nena
- ay me dijiste que solo era la ropa
- Callate hasta que acabe adentro
Te pone tanto pensar que te follen como a una puta barata que ya ni disimulas. Cada vez que te tocas el clítoris dentro de la jaula solo piensas en que te usen y te dejen tirada. Ya eres eso.
No hay nada más rico q estar en la cama con un macho, siendo la #ts de culo abierto. Q me ponga de costado y me meta toda su pija en mi apretado ojete de #sissy. Cada ensartada y rotura de mi asterisco me vuelve más #femboy. Soy un fracaso como hombre pero un éxito como #shemale.
Lo que más te pone últimamente es imaginar que alguien te “reclama” como su sissy personal. Que te ponga reglas, te controle y te use cuando quiera. Ya no quieres ser libre… quieres ser de alguien.
Estabas vestida tan sexy en el antro que rápidamente un tipo te encaró y te invito unos tragos, cuando ya estabas borracha aprovecho para llevarte a un hotel y darte una rica culiada con la ropita puesta, eres tan fácil que te entregas a desconocidos 🥵🫦
Estoy amando este Mundial. Mi mejor amigo y yo nos estamos juntando todos los días a ver los partidos. Somos dos hombres… bueno, un hombre bien macho y un mujercito, viendo fútbol juntos.
Su novia detesta el fútbol, así que lo dejó solito y sin quien lo atienda. Me da mucha pena verlo tan caliente, con las bolas llenas de leche y sin nadie que le acompañe a ver “el juego del hombre”. Por eso decidí apoyarlo como buen amigo.
Me pongo sus jerseys de la selección, pero por debajo me arreglo completa como mujer: peluca, maquillaje, tanga, medias y todo. Mientras él ve el partido gritando los goles, yo me arrodillo frente a él y le hago un delicioso sexo oral a su jugosa y enorme verga. Se la chupo rico, despacito, hasta que me llena la boca con su lechita. Amo el sabor de su hombría.
No hay nada gay entre nosotros. Para nada. Yo me visto de niña y se la como mientras vemos fútbol. No hay nada más masculino que un hombre viendo el partido con una mujer al lado atendiéndolo como se merece.
A mí ni siquiera me gusta el fútbol, pero ahora rezo para que este Mundial no termine nunca.
Lo único que quieres últimamente es que alguien te quite el control del todo. Que te diga qué ponerte, cuándo tocarte y cómo usarte. Ya no quieres decidir nada… solo quieres obedecer.
Lo que más te pone últimamente es imaginar que alguien te “reclama” como su sissy personal. Que te ponga reglas, te controle y te use cuando quiera. Ya no quieres ser libre… quieres ser de alguien.
Hay una decisión que define la vida de toda travesti o sissy:
Entregar su cuerpo a un hombre.
Es una elección que implica mucho temor por abandonar la faceta de varón masculino y fuerte. Aunque eres consciente de que como hombre dejas mucho que desear. No tienes un pene grande ni complaces a las mujeres.
Algo muy adentro de tu ser te exige ser poseída por un macho de verdad. Por esa razón la curiosidad te consume por completo. Sabes que eres femenina, frágil y sumisa. Has tenido muchas fantasías con hombres y penes.
Atrévete a darle tu culo a un cabrón. Hay que ser valiente para dejar que un pene abra tu ano y lo convierta en tu órgano de placer sexual.
Lo sabes, lo deseas, necesitas ser PASIVA. Es tu destino.