A mi Cruz Azul me ha enseñado muchas cosas, a sentirme orgulloso de mis raíces, a aprender a perder, a nunca dejar de intentarlo y a disfrutar cuando se gana. Ser de este equipo es lo más grande que hay.
192 trabajadores fundaron al equipo hace 99 años, al equipo de la clase trabajadora de este país. Hoy somos campeones otra vez gracias al esfuerzo diario de cientos de cabrones que trabajan en la cementera, nunca hay que olvidar nuestras raíces y hay que estar orgullosos.
Esto es lo bonito de serle fiel a un solo club, y más si es el club de tu vida. Cuando te comes todas las derrotas, cuando se ríen de él, cuando le das la mano en el momento que nadie quiere darle… Es entonces que la victoria sabe mejor. Visca el Barça que mamen muchísimo.