México es el único país donde, si pones un puesto de tacos afuera de tu casa, no tarda ni un día en caerte Salubridad, Hacienda y hasta la Fiscalía para extorsionarte.
Pero, al mismo tiempo, los delincuentes pueden construir y operar una refinería clandestina a plena luz del día, mientras el gobierno niega su existencia, le cambia el nombre y no detiene a nadie.
No son pendejos; son corruptos y criminales. ¡Que los del #NarcoRégimen no te confundan!