『Nicholas Piberius Wilde』〖First Suitopia, now Wild Times, this is just unfair】❝Never let them see that they get to you.❞Carrots,i know you're a real cop.
< misma, eso ya lo hace mejor que cualquier otro, Zanahorias.~
—Con la zarpa diestra no pudo evitar dedicarle una caricia en la mejilla a la coneja, antes de coger otro trozo de ese pastel que le sabría a gloria.—
Creo que era imposible que no me fuera a gustar, y no porque ahora misma sea una mole que acaba con todo tipo de comida cual Clawhauser salvaje.~
—Como de costumbre, no podía faltar el típico comentario absurdo o cómico del zorro.—
Te has tomado las molestias de hacerlo tú >
—Miró a la adversa bajando la vista a su rostro, y tras unos segundos con aquella picara sonrisa en el rostro después de haberse relamido el hocico, aprovechó que la coneja estaba desprevenida expectante, y le dio un beso en la frente, mientras oscilaba la cola con calma pero >
+alzando hocico y poniéndose lo más recta posible, se le quedó mirando expectante ante un veredicto positivo mientras sus pupilas ya hacían chiribitas.-
—No lograría ver bien el sonrojo de la adversa, pero no necesitaba verlo para saber que estaba ahí, por lo cual no insistió en ello y simplemente asintió con levedad frotándose ambas zarpas.—
Sabes bien la respuesta, Zanahorias.~
—No dudó al coger un trozo, que probablemente >
< sería igual que el resto pero a simple vista aparentaba ser más grande.—
La verdad es que no podrías haber elegido mejor.~
—No le resultaría difícil a la adversa sabiendo los gustos del zorro, y aún así éste no se tomaría las molestias de pensar en ello y únicamente se >
< para pasar por la aquella puerta, aunque claramente el zorro no comentaría nada y con un poco de forcejeo lograría pasar sin tener que recurrir a avergonzarse a sí mismo. Al fin en casa de la adversa el zorro no tardaría en sentarse sobre la caja de ésta, al lado de la >
< misma anfitriona. No haría ningún salto ni otro movimiento que pudiera justificarlo, ya que al sentarse hizo que la coneja botara en el sitio e inclinó en cierta medida el colchón, claramente por su envergadura. Ya sentado y con la adversa quieta, le cedió la caja.—
Yo no he hecho nada, así que no sé a qué viene ese agradecimiento.~
—Y con la típica sonrisa ladina del zorro, en cuanto la adversa le dejó de dispuso a entrar, claramente no había tenido en cuenta las dimensiones del lugar donde vivía la coneja, y en efecto tuvo problemas >
< para pasar por la aquella puerta, aunque claramente el zorro no comentaría nada y con un poco de forcejeo lograría pasar sin tener que recurrir a avergonzarse a sí mismo. Al fin en casa de la adversa el zorro no tardaría en sentarse sobre la caja de ésta, al lado de la >
< cabeza.—
Puedo yo solo sin problemas, tranquila, y mira por donde...
—Finalmente llegaron al piso destinado y con la mirada él zorro señaló la puerta que le tocaría abrir a la adversa. Con cuidado la soltó en el suelo y paso a sujetar con ambas zarpas la caja.—
Ya estamos.~
Ya decía yo que la agente Hopps no podía estar llorando.~
—El zorro sabría mejor que nadie por lo que tuvo que pasar la coneja y compartía ciertos momentos con ella así que le resultaría fácil saber que palabras usar y como tratarla. Negaría la ayuda de la fémina con la >