del tiempo que el pedido ya estaba servido, como por arte de magia. Sus ojos se llenaron de brillo por ver la comida.–
UFFF. Lo siento, ya sabes... Los niños son todo para mí. ¡Cuéntame de ti! ¿Cuál ha sido tu última hazaña?
Ha... ¡HAHAHAH!
–Mala disimulando. Muy. PÉSIMA. Ya se había dado cuenta a qué se refería la rubia... A sus encantos.
Ladeó un poco la cabeza, pensando. Algunas veces variaba el cajero, y hoy no estaba segura de quién podría estar.
Asomaba su mirar sobre su acompañante, »
ㅤㅤㅤ─ ¡Shh! No quiero llamar la atención de la gente, odio firmar autógrafos y tomarme fotos.
Mientras hablaba, mantenía una sonrisa para hacer más misteriosa la situación y que su amiga, se quedará e hiciera más dudas, pero todo eso cambió a la hora de ver a la camarera,
«
–Dijo tímidamente, jugando con sus dedos.–
¿A quién engaño? ES LO MEJOOOR. Es como tener hijos. Muchos. (?)
–Fugaz, cambió esa timidez por clara emoción al hablar de sus estudiantes. Así estuvo por un largo rato, saturando a Takeyama, sin darse cuenta.
Tanto perdió la noción »