👀🇦🇷 Después de decir que esta vez el arbitraje no influyó, me pidieron revisar el partido con detalle y encontré esto.
Enzo Fernández, autor del gol del empate de Argentina, no debió terminar el encuentro.
Al minuto 3 lanzó un codazo en la nuca a un jugador inglés, sin ninguna posibilidad de disputar el balón. Si se hubiera aplicado el mismo rigor arbitral que vimos contra Suiza y Egipto, esa acción perfectamente pudo terminar en expulsión. Pero no solo no fue roja… ni siquiera fue amarilla.
Minutos después, el mismo Enzo cortó un contragolpe de Inglaterra con una zancadilla al borde del área. ¿La sanción? Tampoco hubo amarilla.
Desde el primer tiempo, Enzo debió estar expulsado. Si una acción así hubiera sido contra Messi, difícilmente el infractor se salvaría.
Por cierto, guarden el video porque la FIFA los anda borrando.
"El bosque se estaba reduciendo, pero los árboles seguían votando por el Hacha, porque el Hacha era astuto y los convenció de que, como su mango era de madera, él era uno de ellos"
La gasolina ha subido de golpe, para evitar estas cosas se propuso el escudo social y se emitió una votación donde PP, VOX y JUNTS se opusieron, ahora ellos y sus sectarios están atizando al gobierno por estas subidas, es que son igual de tontos que malas personas.
Israel acaba de bombardear Líbano. No hay ningún puesto militar, ninguna actividad sospechosa, no hay objetivos militares.
Son solo casas de gente normal.
Twitter está baneando videos, no se lo que durará.
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todo el planeta hablando de España, y los únicos que habla mal de nosotros son los estadounidenses, los si0nistas y los f4c4s.
Lo estamos haciendo mejor que nunca, que orgullo
Que Mariano Barbacid tenga que andar de plató en plató mendigando fondos después de lograr que el 90% de sus ratones queden libres de cáncer de páncreas —sin rastro del tumor y sin que se les caiga el pelo en el proceso— es para que se nos caiga la cara de vergüenza.
En un mundo con un mínimo de sentido común, deberían estar cayéndole billetes del cielo, pero aquí estamos, viendo cómo el sistema prefiere mirar hacia otro lado.
Conviene recordar, por si hay algún despistado que Barbacid no es un aficionado con un microscopio.
Su prestigio es global; en oncología, su nombre pesa tanto como el de cualquier Nobel.
En este gremio, la importancia se mide por el índice h, y el suyo es de 117. Si 60 ya es excelencia, superar los 100 significa que básicamente tú pones los ladrillos sobre los que se construye toda la investigación oncológica moderna.
Resulta incomprensible.
Hablamos de una enfermedad con medio millón de diagnósticos anuales en el mundo y diez mil en España.
Es uno de esos tumores tercos cuya mortalidad se ha negado a bajar en décadas y que, amenaza con escalar al podio de las principales causas de muerte por cáncer.
Con este panorama, que una eminencia nacional tenga que hacer una gira mediática para pedir financiación es, cuanto menos, una señal de que algo está muy podrido.
El drama de Barbacid es el ejemplo de libro para entender por qué la investigación pública es vital y por qué las farmacéuticas a veces parecen más interesadas en el Excel que en la salud.
El problema tiene dos nombres: patentes y genéricos.
El tratamiento propuesto por Barbacid, es un cóctel de tres fármacos, y ahí empieza el vía crucis.
Algunos compuestos ya existen o están a punto de perder la patente.
Y claro, ninguna farmacéutica va a poner 30 millones sobre la mesa si no puede blindarse el mercado.
Si la terapia acaba siendo barata y accesible como un genérico, a la industria no le salen las cuentas.
Para más inri, el cóctel mezcla fármacos de distintas compañías.
Coordinarlos implica que compartan secretos industriales y decidan quién se queda con la tajada más grande.
¿El resultado?
Un infierno burocrático donde los egos y los intereses comerciales pesan más que las vidas.
Por eso Barbacid pide un ensayo académico independiente: si el dinero es público, el control es de los científicos y el objetivo es que funcione, no que encaje en una estrategia de márgenes de beneficio.
El cáncer de páncreas es, hablando en plata, un "mal negocio".
Durante años, la industria lo ha evitado porque los pacientes morían demasiado rápido.
Cruel, pero real: no hay rentabilidad en tratamientos cortos. Las farmacéuticas prefieren llegar cuando el camino está asfaltado y el éxito garantizado.
Barbacid intenta que un avance histórico no termine cogiendo polvo en un cajón solo porque no es lo suficientemente "atractivo" para el mercado.
Así que, si Barbacid pide algo, el Gobierno debería dejar de marear la perdiz. No es un capricho. Esos 30 millones de euros son calderilla comparado con cualquier otra tontería en la que el Estado decide dilapidar el presupuesto cada hora.
Por cierto, me viene a la mente el caso de Steve Jobs, ese genio que, irónicamente, se pasó de listo.
Suele confundirse que murió del cáncer que investiga Barbacid, pero no es cierto.
Jobs tuvo la "suerte" de sufrir un tumor neuroendocrino, mucho menos agresivo que el adenocarcinoma común.
Tenía un cáncer operable y curable, pero decidió que era mejor idea intentar sanar con dietas de frutas, acupuntura y zumos.
Retrasó la cirugía nueve meses y, para cuando quiso volver a la ciencia, el tumor ya se había ido de turismo por su hígado.
Gastó millones en secuenciación de ADN y trasplantes experimentales, pero el tiempo perdido en pseudociencias no se compra con dinero.
Jobs tenía el cáncer "bueno" y su soberbia lo mató.
Barbacid lucha contra el "malo", ese que no te da nueve meses de margen para tontear con batidos verdes.
Si Jobs hubiera tenido el tumor que investiga Mariano, no habría durado ni un año, 20 años después de su muerte las previsiones son las mismas.
Así que, por favor, dejen de racanearle el dinero a quien de verdad sabe qué hacer con él.
Sí, es una medida muy socialista. Y qué. Cuando el capitalismo no está por la labor —porque no ve patentes, ni rentabilidad rápida, ni un mercado “bonito”— solo queda el Estado.
No para sustituir a la ciencia, sino para hacer posible que exista. La investigación que salva vidas no puede depender exclusivamente de si encaja o no en un plan de negocio.
Si el mercado decide que el cáncer de páncreas no es rentable, entonces la respuesta no puede ser encogerse de hombros.
Tiene que ser dinero público, sin complejos, para que los avances no mueran antes que los pacientes. Esto no va de ideología: va de decidir si un país quiere ser espectador… o responsable.
“Trabajo 40 horas para no poder pagar mi alquiler”
Y en lugar de quejarse al casero o al jefe, va a quejarse a @gabrielrufian, que ha votado a favor de subir salarios y habla de regular alquileres 🤡.
Las milicias de Trump matan a una mujer en Minneapolis.
El vídeo lo muestra con claridad.
Trump miente para justificarlo.
Disparos y propaganda.
Esto no va de inmigración. Va de impunidad armada.
Día histórico en el Sáhara Occidental, jamas se había vivido algo así.
Miles de saharauis salen en protestas masivas rechazando el plan de Trump que intenta imponer la ocupación imperialista marroquí en el Sáhara Occidental.
🩺 En Cantabria también está pasando. Con las externalizaciones de las mamografías, el PP está realizando un trasvase de dinero público a la sanidad privada.
💸 Recortan recursos a la pública para desviarlos a la privada, sin importarles poner en riesgo la salud de las mujeres.
El año pasado, PP y Vox votaron en contra de mejorar las condiciones laborales de los bomberos de Castilla y León.
También se opusieron a dotarles de más medios humanos y materiales. Que no se olvide.