@arionmatsukaze —Al infinito y más allá.
Se le escapó una risita y aprovechó la cercanía para devolverle un beso, un beso de verdad como podría ameritar esta ocasión. Demostrarle que siempre fue su primer pensamiento y prioridad al despertar y lo seguiría siendo hasta el final.
@arionmatsukaze Le llenó de besitos toda la cara. No lo olvidó, pasaron cosas. Pero se lo compensaría con todo lo que quisiera.
—Feliz cumpleaños (atrasado), Tenma. Te quiero mucho.
@arionmatsukaze Por un momento se asustó... Parecía ser que la dulzura se vio deteriorando en estos años.
—Navidad en abril...
Suspirito. No tardó en tomarlo por la cintura y reclamar un beso más intenso.
—Feliz aniversario, Tenma. Quédate conmigo 100 años más.
@arionmatsukaze » Desplegó los brazos con tal de profundizar y acabar en corresponder a ese abrazo, hundiéndose en el cuello de su novio.
Solo así parecía estar tranquilo, su calor y esencia podrían ser tan efectivos como un sedante en él, o tal vez más como las hierbas relajantes »
@arionmatsukaze » —Está bien. Por lo animado que suenas debe ser una muy buena la que tienes en mente. Será noche de palomitas, entonces.
Se inclinó un poco más para darle un apropiado beso en los labios, como sello de esa promesita.
@arionmatsukaze —Abracito por detrás y muakcito.— Feliz cumpleaños, Ma-... Tenma. Cuando llegue la tarde, podemos salir a tomar un batido y pasear por el mercado... O a dónde tú quieras ir, es tu día.
@arionmatsukaze —No es cierto.
Puede que alguna vez haya tenido un desliz, pero la diferencia de temperatura a la acostumbrada en Hokkaido lo hacía tomar el doble de precauciones en su caso.
Rió por lo bajo, buscando cruzarse esos ojitos azules.
»
@arionmatsukaze » lentos besitos sobre su piel desde el cuello hasta donde el corte de la camiseta le permitió.
—Y por la noche estar por cualquier incidente, ponernos el pijama y descansar juntos.
@arionmatsukaze —Por supuesto.
Su sonrisita nada más se ensanchó con el gesto, presionándolo un poco más hacia él.
—Tengo que asegurarme de que te pongas bloqueador, lleves tu sombrero y cargar con la sombrilla. No querrás volver a quedar como un camarón, ¿verdad?
Dejó un camino de »
Es que lo tuyo ya es costumbre...
—Suspirito. Vaya equipo equipo eran, ya no podría seguir criticando al Raimon así.—
No creo que estando bajo cero le haga le haga bien... pero te podría ayudar con eso. ¿Has estado comiendo bien? ¿Falta de sueño?
—Chasqueó la lengua antes de encaminarse a los vestidores.—
Hm... dudo que no se haya ido también. Pero no sabía que te afectara tanto el frío, ¿o es que te sientes mal?
He estado tratando de ignorar lo triste que estaba siendo el entrenador con esas yeguas todo este tiempo, ¿por qué me lo tienes que recordar?
—Suspirito. Pero no mentía con el tiempo, ojalá tener un iglú cerca.—
Sí, vámonos.
—Ya se le está notando la venita y ni siquiera habla con Hakuryuu.—
Ya deja de jugar y levántate, faltaría que por tu culpa me tenga que quedar más tiempo.