Esa noche, miles de personas lloramos.
Sentimos algo distinto, que ocurriera ya no era descabellado.
Lo tan temido ya nos estaba pisando los talones.
Y hoy nos queda hacerle frente a esta tristeza, pensando en él siempre.
Nuestra vida cambió.
El Indio Solari dedicándole "Y mientras tanto el sol se muere" a su mujer, Virginia.
"Algún día pronto una de mis vidas
Va a intentar matarme y lo va a lograr
¿Cómo será andar solito allá en la muerte?
Ay, mi amor, yo sin vos y tus sueños"
Destruído es poco, hermano.