Después de pasar por tantas, una de las reglas más sagradas en mi vida es que no cambio la persona que soy para que alguien me ame, me vea o me aprecie.
Perdón por mi opinión de extrema izquierda, pero suena súper insensible debatir si a una familia que vive en la pobreza se le debe dar ayuda o no solo porque su pobreza no la causó el terremoto.
Hasta ahorita aterrizo en que yo, la pelada que perdió educación física en el colegio porque odiaba correr y le daban mucho miedo los juegos con pelotas, quedo subcampeona en un torneo de tenis. Wtfff???
Dizque a nosotros no nos miren, que al menos votamos en blanco. ¡No pues, gracias, hijueputas!
Pues claro que de ustedes también es la culpa de que ese malparido enano frentón haya subido al poder.
¡Sean serios, gonorreas! 🤬🤬