No son pérdidas materiales.
Es la vida perdida.
Es quedar a la deriva.
Hoy son los muertos, mañana es el hambre, son los damnificados, es el dolor, es la pobreza.
En cualquier país del mundo, aún pese a las mayores tragedias, eventualmente la iniciativa privada sana.
El venezolano no tiene seguros, no tiene ahorros, no tiene créditos. Quien pierde su casa, pierde su vida entera. Su patrimonio, sus recuerdos y su hogar.
Los terremotos no matan por sí mismos. Lo hacen las construcciones vulnerables, la falta de planificación y la desinformación. Por eso, la mejor herramienta frente al riesgo sísmico no es la predicción, sino el conocimiento.
Luiraima.
Subestiman a Venezuela:
La infraestructura resistió en su mayoría.
La labor de rescate ha sido titánica.
La solidaridad de la población es inmensa.
La fé se mantiene intacta.
No somos lo que piensan, somos más que eso.
@aliciavillegasm Gracias a eso, ayer cuando comenzo a temblar, nosotros ya estamos fuera de la casa. Le llegó a mi esposo en su Android. No es una aplicación