Nos cuenta @marisamreverte , sin filtro alguno, lo que ha estado pensando a raíz de verse inmersa en la veintena.
"He desechado la perfección que me enfermaba. He entendido que no quiero ni necesito ser la mejor en nada. He sido feliz estando tranquila."
https://t.co/L6Vxe8VnOl
muchísima suerte a todas las personas que mañana tenéis el MIR, EIR, FIR…en especial a tí Ángela, eres una luchadora y ya estoy orgullosa de ti, te quiero tanto como tu esa plaza!!!🫶🏻
hay que utilizarlo antes de que aparezca el problema, rodeaos de un buen grupo de amigos, de familia que os quiera y a la que queráis porque los vais a necesitar después de dar noticias así a diario, este paciente se morirá de esto y tú lo vas a saber”
Ayer tuve clase de simulación en la que al final diagnosticábamos un linfoma terminal y el profesor le dijo a la alumna: “dímelo mirándome a mí, yo soy el paciente”, ella se quedó cayada.
Seguidamente el profesor nos dijo: “un psicólogo es imprescindible, un fondo de armario, +
me encanta ir a conciertos porque me hace feliz ver a la gente divirtiéndose, riendo, cantando, bailando y abrazando a sus amigos o parejas
es un ambiente brutal
heavy lo que moviliza la música
Últimamente,me he dado cuenta de que todo el mundo parece estar bien hasta que finalmente tienes una conversación profunda con ellos. Y entonces, te das cuenta que, estamos en una generación triste de personas luchando por sobrevivir a través de caras sonrientes y fotos bonitas.
Si alguna vez me miras a los ojos
y no me ves
ni tan siquiera al fondo,
no te asustes.
Si alguna vez me das la mano
y el tacto se hace incómodo,
frío y caliente a la vez,
como ausente,
por favor
no te asustes.
Si alguna vez notas
que las lágrimas se me están
quedando encerradas dentro
y en mi sonrisa sabes que estoy
llorando mares invisibles,
no te asustes,
por favor.
Si me ves, alguna vez,
más pequeñita de lo que suelo,
más cerca del suelo,
sólo... no te vayas.
Quédate como permanece
el árbol esperando
sus flores caducas.
Quédate porque voy a volver
como las mariposas que siguen su ruta.
Quédate porque no me he ido
a ninguna parte.
Es sólo que es difícil existir
tanto tiempo en mi cuerpo,
en mi manera de sentir;
la vida desaparece a veces,
pero tu presencia tira
de mis océanos hacia fuera.
Conozco mis caminos,
sé volver,
y encontrarte no es el lugar ni el destino,
es tener la brújula que da la calma
a quien está perdido,
cuando todo y nada
parece lo mismo.