Esos brazos cruzados y ese ceño enojado
Me tienen intrigado, me intimidas, ¿qué hago?
Y si das un paso me pones a llorar
Y si caminas más al suelo voy a dar
Disculpe, señor, ¿podría moverse un poco? Su perfume me recuerda a alguien que me hizo entrar en conflicto con mi mismidad y me recordó a las malas la poca distancia que hay entre la muerte y el amor.