Mi sobrina nos acaba de decir:
«La canción de la niña futbolista de Julieta Venegas no habla de futbol, está tratando temas de fondo muchísimo más complejos que afectan a la sociedad actual, pero el Patriarcado falocéntrico beligerante no está preparado para reflexionar a esos niveles».
La mandamos a la escuela sin desayuno como castigo.