TODOS los SIONISTANAZIS TALMUDICOS T3RRORISTAS G3NOCIDAS e INFANTICIDAS
Son LADRONES y ASESINOS
SUPREMACISTA
RACISTA
LADRONES
CORRUPTOS
P3DOFILOS
T3RRORISTAS
CRIMINALES de LESA HUMANIDAD
VIOL4DORES
CANÍBALES
CRIMINALES de GUERRA
Son TODOS una real MI3RDA
(Nota: El contenido que sigue requiere atención y profundidad. Quienes se sientan intimidados por lo que denominan “mucho texto” están invitados a pasar de largo).
EL "LIBERAL-CATÓLICO"
El profesor católico argentino Claudio Mayeregger posee la precisión de un relojero suizo al diseccionar una patología contemporánea: la del liberal que, autodenominándose "católico" y "contrarrevolucionario", ignora que sus defensas modernistas actúan como espinas de la Revolución luciferina. Estos sujetos piensan y respiran bajo el marco masónico del liberalismo. Desconocen el significado profundo de la REVOLUCIÓN pues el concepto les ha sido vaciado. No advierten que el término "católico liberal" es ya un oxímoron y, sin saberlo, se convierten en el pez que, confinado en la pecera de la modernidad, se cree dueño del océano. Su ceguera ideológica no es un error de cálculo: es sistémica.
Esto comienza en la inconsciencia ante la Gran Tribulación, etapa en la que los sofismas liberales lo han permeado todo. Formados en la fenomenología e ignorantes de la ontología, carecen de instrumentos intelectivos para advertir que encarnan precisamente aquello que pretenden combatir. Son incapaces de percibir que, en sus supuestas defensas, esgrimen el manual liberal con la obediencia servil del normie que confunde la cáscara con la esencia. Incapaces de discernir entre accidente y sustancia, la mayoría se etiqueta bajo la rúbrica de la "Nueva Derecha" y, bajo un falso manto de virtud, exhiben una docilidad absoluta hacia esa otra categoría diseñada por el sistema que "combaten". Lo peor es que se autodenominan "conservadores" sin notar que tal conservadurismo es el caballo de Troya de la Revolución: solo conservan sus frutos podridos.
Aunque algunos manifiesten una intención recta, empuñan el concepto de "contrarrevolución" como un arma arrojadiza contra la izquierda, sin comprender que esta no es una enemiga ajena, sino otra inmundicia emanada del mismo pozo liberal. No alcanzan a percibir que la Revolución no es una pugna política entre facciones parlamentarias, sino la empresa luciferina del Non serviam, cuyo telos único es la destrucción de la Cristiandad.
El liberal con barniz de catolicidad ha claudicado ante la modernidad porque no entiende que el "progreso" que defiende funciona como lubricante de la misma Revolución. Acepta todas sus categorías sin ponerlas en juicio: el historicismo relativista, defiende el naturalismo en su prédica, promueve la libertad de cultos y la separación Iglesia-Estado; llama "hermano" al hereje y manifiesta una estéril "empatía" hacia el error. Defiende la democracia iluminista, el "voto como poder político" y los sacrosantos "derechos humanos" sin entender que fueron concebidos, precisamente, para desplazar la Ley Natural y destronar a Dios de la vida pública.
El horizonte mental de quien se dice "católico" pero vive en la autorreferencialidad es una jaula horizontal. No pueden trascender la dicotomía izquierda-derecha porque esa mentira es la que les permite sentirse "paladines" de una libertad distorsionada, mientras sostienen las agendas del poder temporal liberal. Su obediencia es puramente legalista; su silencio ante la corrupción, estructural; su ignorancia ante las mafias que gobiernan y su vergonzoso alineamiento con los intereses geopolíticos de hegemones genocidas, son pruebas irrefutables de que su fe ha sido reemplazada por una antiteología cosmética.
Estos sujetos, "gracias" a su inmersión en el liberalismo, se autoexcluyen de la verdadera guerra: la guerra espiritual y, más profundamente, la ontológica. Para alcanzar esa visión, tendrían que aniquilar primero el narcisismo humanista que les sirve de refugio. Su posición es tan contradictoria como incoherente: mientras inhalan el aire viciado del masonismo, pretenden aleccionar a otros sobre la Tradición.
Si tuvieran la honestidad intelectual de revisar -aunque fuera por accidente- a autores como Garrigou-Lagrange, Belloc o Félix Sardá y Salvany, comprenderían que su discurso no es un muro de contención, sino un disolvente de la verdad y el lubricante necesario para que la Revolución avance sin resistencia.
Finalmente, es imperativo señalar que su concepto de "contrarrevolución" es una farsa estética: un maquillaje piadoso que ignora por completo el Reinado Social de Jesucristo. Instrumentalizan el grito «¡Viva Cristo Rey!» mientras colaboran activamente con el Nuevo Orden Mundial, cuya razón de ser es la demolición de todo lo que esa frase significa.
En caridad cristiana, deben reconocer que no son católicos en el sentido estricto y comenzar a aceptarlo. Por ello, la consulta de documentos como In Eminenti Apostolatus Specula, Mirari Vos, Qui Pluribus, Quanta Cura junto al Syllabus Errorum, Libertas Praestantissimum, Pascendi Dominici Gregis y Quas Primas es esencial para comprender la realidad. Les ayudará a practicar la adaequatio rei et intellectus, el fundamento del pensamiento católico y único corrector de la ilusión de resistencia ante el oscurantismo modernista. Solo así dejarán de ser los agentes de demolición más eficaces que la Revolución mantiene dentro de nuestras filas.
A los indignos, pecadores, siervos católicos que estamos trabajando en la restauración, nos es forzoso solicitarles que dejen de entorpecer el camino. No nos hagan perder más tiempo con una enfermedad que solo busca infectar la resistencia.
autor: Mar Mounier.
@elhigadodmarita Una asquerosa blasfemia desde donde se lo mire... Dios es Misericordia pero también Justicia Infinita y ésto tendrá un alto precio a pagar. Gracias por no callar estimada @elhigadodmarita
@VickyVillarruel@KDelt4@Dr_GaIIardo@TraductorTeAma ¿Qué clase de Católica sos que pactas con gente abiertamente S10N1ST4? Andá a engañar a otros.... el que está con Cristo no puede estar con la Sinagoga de Satanás...
@SperoniIris@jorgemacri Lo que está mal.. es la cobardía de los que miran y no le r0mpen todos los huesos a esos HDP que atacan a una mujer en silla de ruedas!
Lo que San Maximiliano kolbe afirmaba, sobre lo que los JVDl0S decían en el Talmud, acerca de los Cristianos, es escándaloso y despertaría a más de un ingenuo.