A veces, lo único que necesito es un abrazo reconfortante que me recuerde que no soy tan culpable como me hago creer. Un abrazo que me haga sentir que, a pesar de mis errores, hay alguien que me apoya y me acepta tal como soy.
Madura, para que sepas que puedes perder al amor de tu vida solo por falta de comunicación, de atención, de cariño o simplemente de respeto. No creas que basta con ser fiel para no perder a alguien; también hay que saber cuidar.
La vida tiene esa extraña costumbre de movernos el piso cuando pensamos que todo está bajo control, obligándonos a soltar los planes que ya teníamos hechos.