No le contó que aquella noche su risa, clara, espontánea y luminosa sustituía al alcohol, una noche en la que, con tal de escucharla, era capaz de decir las cosas más comprometedoras sobre sí mismo, las más idiotas. Esa era la prueba: estaba perdidamente enamorado.
Me hicieron bullying toda mi vida por mi color de piel a tal punto que hoy odio broncearme por no parecer más morena. Mi novio en corto: baby, estás en un all inclusive en Egipto, ninguno de tus bullys están acá. Que se rían ahora de la “morena” más hermosa. Dios lo amo.
Mi jefe me dice al encargado, cuando ella está enferma mira las sus historias de Instagram.. y yo, bueno, cuando estoy enferma por estrés la mejor medicina es viajar rey