Varias veces, los militares y policías me han dicho: ministro ayúdenos a que nodigan mentiras de nosotros. No estamos desmoralizados ni con las manos amarradas.
Nadie arriesga la vida estando desmoralizado y mucho menos, nuestros héroes y heroínas perdieron la vida estando de manos cruzadas, la perdieron combatiendo por Colombia. La recuperación del cañón del Micay es un claro ejemplo. Y allí seguimos, como nunca antes en la historia.
Acá la mayor fuerza ha sido la voluntad y persistecia.
Conmemoramos el Día Mundial Antitoreo, recordando que falta tan solo un año para que las corridas de toros queden prohibidas para siempre en Colombia, saliendo de la vergonzosa lista de los únicos 8 países en el mundo que aún torturan en la arena. ¡Nunca más Olé!