He confiado en la justicia divina en la misma forma en que he confiado durante todo el proceso en la justicia que administra el Honorable Consejo de Estado. Este fallo, desde el máximo respeto y observancia por el ordenamiento jurídico colombiano, devuelve la tranquilidad a un departamento cuyos constantes procesos de inestabilidad política y administrativa le han costado demasiado. Solo se puede administrar un departamento con tantas potencialidades, pero que permanentemente está en crisis, desde un ejercicio de unidad, solidaridad y la necesaria planificación orientada a una ejecución juiciosa, con trabajo riguroso, y dotado de estabilidad y prospectiva.
El Chocó, gracias a Dios, ya está en ruta hacia el progreso. Y hoy ya sabemos que no detendrá su marcha.
La vida se vuelve más sencilla cuando te das cuenta que no tienes que forzar nada que está destinado a ser.
Si algo llega y se queda, permite que se quede.
Si algo se aleja y se va, permite que se vaya.
Desde 1979 Aldemar Valencia ha capturado con maestría los momentos más significativos de la historia del Chocó. Su archivo es un tesoro. Ayer @Banrepcultural organizó una conferencia sobre memorias visuales en Quibdó, donde Aldemar compartió su experiencia y conocimiento.
Sanar para no repetir errores.
Sanar para no dañar mundos ajenos.
Sanar para no herir.
Sanar para no dar amor a medias.
Sanar para no ser conformista.
Sanar para darme cuenta que las flores crecen en los jardines, y no en el desierto.
Sanar para limpiar mi interior.