El Panteón de Roma posee una cúpula de concreto sin armadura de aproximadamente 43,3 m de diámetro. Su geometría y el uso de materiales más ligeros hacia la parte superior fueron claves para hacer posible semejante estructura.
Durante la construcción del Akashi Kaikyo, el terremoto de Kobe de 1995 desplazó las torres principales. Resultado: la distancia prevista entre ellas aumentó aproximadamente 1 metro.
El Puente de Quebec colapsó en 1907 durante su construcción. La falla comenzó por pandeo de elementos a compresión y provocó la muerte de 75 trabajadores. Una lección brutal: el diseño debe controlar la estructura en cada etapa constructiva, no solo terminada.
Un puente colapsó por el viento, no por el peso.
El Tacoma Narrows Bridge cayó el 7 de noviembre de 1940, apenas cuatro meses después de inaugurarse. Su fracaso impulsó el uso de túneles de viento en el diseño de puentes.
Un túnel ferroviario también transportaba agua.
El Moffat Tunnel, terminado en 1927, utilizó su perforación piloto como acueducto y aumentó en 30 % el suministro de agua de Denver.