Chunbi listos
Shishak empieza
Comman alto
Kimase caballo
Palto desenfundar
Apuro adelante
Tiro atrás
Charo izquierda
Uro derecha
Cho chonce
Chun amor a mi
Ho amor al projimo
Ye respeto a lis padres
Wi respeto a la nacion
Oye, @samuel_garcias, ya sé que para ti es muy o demasiado importante estar aplastado viendo los partidos del mundial, pero ¿NO VAS A TOMAR MEDIDAS PARA CORREGIR ESTO?
Hay gente que no se puede dar el lujo de vacacionar indefinidamente, Y TÚ ERES UNO.
Ponte a trabajar.
Mexicanos:
Recuerden, Morena y la narcosecta los quiere dependientes, deprimidos, tristes pero sobre todo sin iniciativa.
El sacrilegio y el delito es soñar.
Pero vamos a recuperar a México aunque nos tardemos.
No puede haber gobierno sano en sociedad enferma.
Y vamos a sanar.
En chilpancingo, Guerrero, el Crimen Organizado quemó un camión con todo y mujeres y niñas adentro. Hay 2 niñas de 7 y 8 años lesionadas. El mismo lugar donde hace 1 año decapitaron al alcalde.
"Pero eso no está pasando en nuestro México".
Después de 3 años nos enteramos que el Cacas tenía incontinencia gaseosa porque ya necesitaba anillada y rectificada en el tubo de escape.
Y nosotros criticando que era un viejo pedorro.
Lo que dice Carlos Monsiváis sobre los delirios de grandeza de AMLO coincide con lo que muchos de sus antiguos colaboradores y cercanos han comentado durante años: que se cree un mesías, un salvador, una figura histórica destinada a cambiar el país.
Pero hubo algo que me llamó la atención. Cuando Monsiváis dejó entrever que López Obrador podría tener inclinaciones homosexuales o que haría cualquier cosa por dinero, una gran cantidad de obradoristas reaccionó con indignación y una agresividad desproporcionada.
Y entonces surge una pregunta legítima: ¿qué tendría de malo que AMLO fuera gay?
¿No que la izquierda presume ser tolerante, incluyente y defensora de la diversidad? Si realmente creen en eso, la orientación sexual de cualquier persona debería ser irrelevante para juzgarla.
La reacción de muchos simpatizantes dejó ver algo curioso: detrás del discurso progresista, una parte importante de la base obradorista representa lo peor de una sociedad: son homofóbicos, racistas y clasistas.
Lo que dice Carlos Monsiváis sobre los delirios de grandeza de AMLO coincide con lo que muchos de sus antiguos colaboradores y cercanos han comentado durante años: que se cree un mesías, un salvador, una figura histórica destinada a cambiar el país.
Pero hubo algo que me llamó la atención. Cuando Monsiváis dejó entrever que López Obrador podría tener inclinaciones homosexuales o que haría cualquier cosa por dinero, una gran cantidad de obradoristas reaccionó con indignación y una agresividad desproporcionada.
Y entonces surge una pregunta legítima: ¿qué tendría de malo que AMLO fuera gay?
¿No que la izquierda presume ser tolerante, incluyente y defensora de la diversidad? Si realmente creen en eso, la orientación sexual de cualquier persona debería ser irrelevante para juzgarla.
La reacción de muchos simpatizantes dejó ver algo curioso: detrás del discurso progresista, una parte importante de la base obradorista representa lo peor de una sociedad: son homofóbicos, racistas y clasistas.