Leer a Dostoievski es recordar que el ser humano no se divide entre buenos y malos, sino entre quienes se atreven a mirar su oscuridad y quienes pasan la vida huyendo de ella.
Nadie planea convertirse en el hombre que trabaja turnos nocturnos durante años para que sus hijos tengan lo que él nunca tuvo, sin que casi nadie lo note ni lo agradezca en voz alta. No subestimes el sacrificio silencioso de alguien solo porque no lo ves en redes.
"Lo único que te pido cuando hables conmigo es que tus palabras sean justas, que sean del tamaño de tus sentimientos, porque si tú me dices no, para mi es no, y si me dices llueve, para mi está lloviendo. Y si me dices amor, para mi es amor".
Rosario Castellanos
Leer no evita el dolor, pero lo vuelve comprensible. Antes de saber qué era el amor o la belleza, la Ilíada ya enseñaba que incluso los dioses sangran y que nadie —ni reyes ni héroes— está a salvo del destino. “La literatura —y los clásicos en particular— nunca se nos fosiliza entre los dedos, sino que deviene en un ente vivo que irrumpe en el ahora”. Leer no es mirar al pasado: es aprender a vivir el presente. @Ismaellg90