Somos Milá Argentina: Combatimos la desinformación con verdad y defendemos la paz y los valores democráticos.
Por una sociedad justa y libre.
#UnidosPorLaPaz
Todos ya vienen hablando, y demasiado, sobre Israel.
Lo acusaron. Lo señalaron. Lo condenaron. Le exigieron explicaciones mientras callaron años frente al terrorismo.
Ahora Israel tiene la palabra.
Y esta vez no nos vamos a quedar callados.
Nunca más.
Esperando a Bibi Netanyahu en la ONU. 🇮🇱
Mientras el otro 99,7% siga obsesionado con atacarnos, quédate tranquilo, que nos vamos a defender.
Y lo más patético es que sigamos viviendo gratis en tu cerebro.
Besito.
Los antisemitas o los shonozoyantizemitazoyantizionizta o peor los ahoranozepuedecriticaralgenozidadenetanyahu desarrollaron resistencia a los datos.
Para mí hay que imprimir estos gráficos en cartulina gruesa, enrrollarlos y entrar a revolear.
A lo mejor así entra la info.
No es violencia contra las mujeres porque son marrones; el patriarcado es cosa de blancos. Gracias por venir a mi clase en Harvard, son 50.000 dólares de tuition, aceptamos todo tipo de medios de pago.
La decisión de la Asociación Pádel Argentino marca un límite claro: quien representa a la Argentina no puede excluir a una parte de los argentinos.
Frente a la discriminación, no alcanza con repudiar. Hay que actuar.
Creo que no estamos dimensionando el acto de valentía, de cojones, de rebeldía y también de riesgo que acaban de asumir Rita Laura Segato, Lina Meruane, Sabina Urraca, Gabriela Wiener, María Fernanda Ampuero, Ángelo Néstore y Brenda Navarro con su posicionamiento ante la presencia de Ariana Harwicz en el Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades CULTUR_ALH.
Quiero hacer una distinción importante porque creo que ahí está una parte del riesgo que están asumiendo: una cosa es la industria editorial y otra cosa es la industria literaria.
La industria editorial es la cadena del libro: editoriales, publicaciones, distribución, librerías. Y ahí existen editoriales con posiciones políticas claras que respaldan a autorxs propalestinxs y antigenocidio hasta las últimas consecuencias.
Pero la industria literaria es muchísimo más amplia.
Es todo ese circuito que determina quién circula, quién tiene visibilidad y quién accede a oportunidades: festivales, ferias, premios, jurados, becas, residencias, universidades, coloquios, medios, instituciones culturales, invitaciones internacionales.
Y buena parte del trabajo y también de los ingresos de quienes escribimos depende de ese circuito.
Hacer pública una posición propalestina o simplemente antigenocidio sí puede tener consecuencias materiales y profesionales. Puede significar que dejen de invitarte. Que te bajen de un evento. Que pierdas una publicación, una residencia, una beca o un proyecto que ya estaba pactado.
Puede significar vetos, escarnio, funas y pérdidas económicas.
Y no estamos hablando de una posibilidad abstracta.
Hay autorxs que han denunciado cancelaciones, exclusiones y pérdida de espacios vinculadas a sus posiciones públicas sobre Palestina.
Basta también observar el respaldo que ha recibido Ariana Harwicz dentro de determinados sectores del campo cultural para entender que plantarse públicamente frente a esto no necesariamente sale gratis.
Por eso creo que no podemos dejarlas solas y respaldarlas no puede quedarse en un tuit, un retuit, un comentario o una pelea tuitera.
Propongo que nos organicemos para hacer un posicionamiento colectivo breve, radical y contundente, abierto a firmas, que respalde a Rita, Lina, Sabina, Gabriela, María Fernanda, Ángelo y Brenda, pero que además implique un compromiso concreto.
Porque la literatura tiene poder y quienes formamos parte de sus circuitos también.
Esto no se trata de decidir si una obra es buena o mala.
Se trata de dignidad humana y de negarnos a normalizar, justificar o colaborar con el sufrimiento del pueblo palestino.
Y creo que llegó el momento de decirlo sin eufemismos: quienes desde la industria literaria decidan colaborar, legitimar o prestarle espacios a discursos que niegan o justifican ese sufrimiento tendrán que asumir también las consecuencias públicas de esas decisiones. Boicot. Protesta. Señalamiento público. Autoras y autores que decidamos no participar. Lectores y asistentes que decidamos no acudir. Manifestaciones frente a sus eventos.
Que la vergüenza cambie de bando.
Si quieren toman represalias para quienes defienden al pueblo palestino.
Nosotres también podemos hacerles un cagadero a quienes piensen que negar un genocidio es solamente otra opinión respetable dentro del debate cultural.
Si ellas pusieron el cuerpo, el nombre y su trabajo sobre la mesa, quienes coincidimos con ellas podemos poner también los nuestros.
Ustedes digan y nos organizamos.
Lo que no estamos dimensionando es la debacle de la murga antisemita que comandó estos últimos tres años a la intelectualidad de Occidente. Por primera vez tienen una respuesta fuerte del mismo campo y ya están asustadísimos. Mejor, no les va a salir gratis ese nazismo de fonda.
Aberrante que una persona asi represente a la argentina en alguna disciplina deportiva.
Y aún más aberrante es que las autoridades todavía no hayan tomado cartas en el asunto.
Repudiamos los dichos de Florencia Guerra Sodero que no representan al país ni al espíritu deportivo
Hablando de cobayos, volvió mi mascota. Volvió, por cierto, para reforzar el topónimo del colonialismo jordano. Un neolatinismo inventado para evitar decir el nombre real: JUDEA Y SAMARIA. Lo nombró así el Reino Hachemita cuando ocupó militarmente el territorio.
Mi mascota y su irrefrenable sadoamor por el colonialismo árabe.
No le digan nada, pobre mascota, es que la mamá le daba quitaesmalte en la mamadera.
🚨 Una semana después de condenar a Irán por incumplir sus obligaciones nucleares, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) lo elige —en votación secreta— para su Comité General.
El organismo que vigila la no proliferación de la energía atómica con fines bélicos, sienta al sospechoso a la mesa.
No es un gag.
Es la ONU.
"La ONU se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos disfrazados de burócratas bienintencionados". Presidente @JMilei