«No me mientas en la cara. Yo voy a creer todo lo que tú me digas. Tomo cada una de tus palabras como si fuera la verdad. No dudo. Nunca he dudado de las razones por las que quieres estar conmigo. Mi amor por ti es incondicional. Lo único que te pido a cambio es que, cuando hables conmigo, cuides tus palabras. Que tus palabras sean justas, que sean del tamaño de tus sentimientos. Porque si tú me dices “no” para mi es no. Y si me dices “llueve” para mi está lloviendo. Y si me dices “amor”, para mi es amor».
Rosario Castellanos
No te rindas aunque te fallen las fuerzas, aunque no escuches sino tu fragilidad quebrándose por dentro. A veces, resistir no es avanzar: es simplemente negarte a desaparecer...
«Hay dos clases de piedad. Una, débil y sentimental, que en realidad sólo es impaciencia del corazón para liberarse lo antes posible de la penosa emoción ante una desgracia ajena, es una compasión que no es exactamente compasión, sino una defensa instintiva del alma frente al dolor ajeno.
Y la otra, la única que cuenta, es la compasión desprovista de lo sentimental, pero creativa, que sabe lo que quiere y está dispuesta a aguantar con paciencia y resignación basta sus últimas fuerzas e incluso más allá.»
"La impaciencia del corazón", Stephan Zweig
Agosto es el momento del año en que todo se ralentiza. Los pasos suaves en la arena, las olas que se estrellan en la orilla, los pensamientos que miran a su alrededor y descubren la belleza de no hacer nada. Solo aceleran las páginas de los libros leídos, 👇🏻
Todo en la vida es temporal. Por eso, cuando la vida te regale momentos buenos, no tengas prisa por que pasen ni miedo de perderlos. Disfrútalos, vívelos plenamente y agradece cada instante. Porque, al final, son esos momentos los que se convierten en los recuerdos más valiosos.