Creo que la gran virtud de la soledad es la manera cómo nos acerca a nuestros pensamientos y les da rienda suelta para que florezcan y se conviertan en bonitas ideas o se pierdan en el vertedero de las curiosidades satisfechas.
La experiencia de vida es tan valiosa que es la que hace que unos se conviertan en sabios al llegar a viejos y otros en simples gruñones que parecen solo esperar a la muerte.
La mayoría de la gente gusta de nadar en la superficie de sí misma, pocos son los que se atreven a sumergirse y explorar lo que tienen por ofrecer, pensar y desear en el fondo de sus pensamientos.
Que una persona esté llena de matices no implica que todos sean luminosos, entre más compleja la personalidad, mas matices oscuros tendrá para compensar.